Otra vez la automutilación

El regreso del rifle sanitario

«Â¡México no es un pozo de petróleo!» – (Título de un artículo de Carlos Fuentes en The New York Times).

La cita de Carlos Fuentes pertenece a un trabajo de Atilio Borón («Tras el búho de Minerva») que acaba de publicar Fondo de Cultura Económica. Y agrega el sociólogo argentino: «La ideología dominante no por casualidad resignifica a los países convirtiéndolos en grises mercados, todos uniformizados por la dinámica incesante de la oferta y la demanda. Es que el debilitamiento de los estados nacionales facilitado, por un lado, por la extinción de la idea de nación –supuestamente subsumida bajo la corriente ‘civilizatoria’ de la globalización– y por el otro por el imperio de las políticas ‘orientadas hacia el mercado’ culmina en la degradación de la nación al rango de un mercado».

Vistas las decisiones adoptadas por el gobierno en el sentido de repetir en Soriano el paquete de medidas de emergencia sanitaria aplicado en Artigas hace apenas seis meses, podría decirse, parodiando a Carlos Fuentes, que Uruguay no es un proveedor de carne para los «freezer» de los Estados Unidos.

La subordinación del país a los intereses externos, la extrema dependencia económica que la globalización nos impone, difícilmente podría simbolizarse con más claridad y dramática contundencia que con la situación creada a partir de la reaparición de nuevos casos de fiebre aftosa en la zona del litoral.

Como es evidente, en Uruguay absolutamente todos desearíamos que las medidas adoptadas por el Presidente de la República tuvieran un éxito inmediato, al más bajo costo económico, social y moral posible para los productores y vecinos de las áreas afectadas, para las industrias involucradas, sus trabajadores y empresarios.

Tal como se ha visto en los episodios del Departamento de Artigas, los efectos devastadores de las líneas de acción adoptadas por el gobierno no son un factor a desdeñar. Se trata ahora de un área económica considerablemente más densa en inversiones y población y fuertemente enclavada en la zona agrícola ganadera más rica del país.

Si la vía del rifle sanitario fue dolorosa y de lenta y difícil recomposición en el Norte, el episodio de Soriano parece incorporar a la situación de conmoción sanitaria segmentos del territorio, de la economía y de la población nacional de enorme importancia presente y futura.

En ese contexto, en el que reflexionar desde la oposición es tarea particularmente delicada, todo parece indicar que la línea maximalista adoptada por el gobierno cuando se decide por reiterar el camino del rifle sanitario y no por el procedimiento menos traumático de la vacunación es un paso sumamente riesgoso.

Todo parece indicar que dado que la amenaza de contaminación se cierne sobre una extensa zona, la lógica del sacrificio de los rodeos contaminados conduciría, inevitablemente, a una destrucción económica de grandes proporciones.

Desde esta óptica, y con la prudencia que exige una emergencia nacional como la que se vive, resultan atinadas y pertinentes las observaciones de algunos dirigentes progresistas que vienen siguiendo la problemática del sector rural. Tanto los senadores José Mujica y Rodolfo Nin Novoa como los diputados Gustavo Guarino (de Cerro Largo) y Roque Arregui (de Soriano) se han pronunciado contra la aplicación sistemática del rifle sanitario y reclamaron la aplicación de una plan nacional de vacunación contra la aftosa.

Finalmente, una consideración de carácter más general. En unos pocos días de abril, el gobierno (acompañado por los medios de comunicación masiva) pasó de la euforia artificial del insólito discurso de Quebec y la entrevista mano a mano con George W. Bush («el presidente más tonto y más perverso de la historia de los EEUU», al decir de Carlos Fuentes ayer en El País de Madrid) en la Casa Blanca, a las patéticas constataciones de nuestra fragilidad en cuanto a proveedores de lo que los países ricos quieren consumir.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje