Tropas en Costa Rica
Desde el inicio de este año estamos insistiendo en distintos artículos acerca de la crisis económica del imperialismo como de las consecuencias que ello traerá aparejado para nuestros países.
Una primera cuestión que colocamos es que el gobierno de Obama, lejos de la ilusión que algunos tenían en su gobierno de que recortara el presupuesto armamentista de su país, lo aumentó considerablemente. Dijimos y afirmamos además que una posible guerra de consecuencias catastróficas puede estar planteada por el gran capital, para de esta forma aliviar la crisis que ellos mismos generaron. Lo otro que venimos planteando con insistencia es que a partir de los hechos generados en Honduras, los yankees aumentarían la agresión contra nuestros pueblos.
De lo que más se habla en estos días es del rol jugado por Colombia como títere del imperio en su permanente provocación a Venezuela. Esto, que es absolutamente cierto, es parte de un plan mucho más sofisticado que pretende, poniendo en el ojo de la tormenta a Venezuela, seguir aumentando su control sobre todo el continente.
Costa Rica, país que hizo gala históricamente de un discurso democrático, donde por ejemplo se extinguió su Ejército por ley hace ya muchos años, donde se alcanzaron niveles en términos de derechos que son envidia de varios países de la región, en julio acaba de firmar un convenio que prácticamente lo posiciona como tierra ocupada por y para los amos imperialistas.
La flamante presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, envió al Parlamento la iniciativa de un convenio que trae incluidos, por ejemplo, 57 barcos de guerra, 100 helicópteros y 7.000 soldados yankees que puedan entrar en territorio tico cuando lo deseen, invadir el espacio aéreo y también su mar, bajo el manto de la lucha contra el «narcotráfico», viejo verso que se utiliza en todos los países para instalar bases del imperio. En realidad el tema del narcotráfico está siendo absolutamente funcional a esta estrategia imperial.
Dicho convenio se aprobó por 31 votos a favor y sólo 8 en contra, todo esto en forma por demás acelerada, los diputados opositores ya han planteado la inconstitucionalidad de la propuesta.
Costa Rica obviamente es una puerta de entrada muy importante en toda la región centroamericana, para el control imperial, sumemos las bases de Colombia, el norte de Paraguay con un «plan Colombia» encubierto, el golpe en Honduras, la brutal represión en Panamá, el permanente hostigamiento a Venezuela y Bolivia y como remate todo el despliegue mediático contra Cuba.
El resultado es clarísimo, la agresión no se detiene, avanza aceleradamente.
Esta brutal ofensiva no se puede parar solamente con los ámbitos diplomáticos, esto lo demostró con claridad el experimento de neo golpe hondureño.
Sólo una importante movilización de todas las organizaciones del campo popular, debidamente coordinada, con actos de solidaridad internacional permanentes frente a cada paso que avanza la ofensiva, podrá detener la misma.
Hoy más que nunca el internacionalismo recobra total vigencia, hay que llenarlo de contenido, hay que estar permanentemente informando cada acontecimiento, hay que dar respuestas contundentes; hoy el boicot obrero, los mitines de solidaridad, los comités de apoyo a los pueblos en lucha son la gran tarea de la etapa.
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