Venezuela y Cuba marchan hacia la unión económica
Cuba y Venezuela se encaminan hacia una unión económica, según anunció en las últimas horas el presidente cubano Raúl Castro Ruz, al clausurar la primera cumbre de ambas naciones durante los festejos del 26 de Julio. Este es el resultado de la profundización de la relación estratégica entre La Habana y Caracas. Un nuevo paso en el armonioso proceso que llevan adelante ambos gobiernos, que comparten utopías comunes.
¿En qué consistirá esta novedosa unión y relación entre los países hermanos? Permitirá un mayor ordenamiento de los proyectos conjuntos y es, al mismo tiempo, un importante paso hacia el objetivo de lograr una verdadera complementariedad económica, basada en el aprovechamiento óptimo de la infraestructura, el conocimiento y los recursos existentes en ambos países y, sobre todo, en la voluntad política de sus respectivos pueblos.
Este anuncio no nace espontáneamente. Ese el resultado del largo e intenso camino andado, durante el cual los vínculos entre ambos pueblos y gobiernos se han fortalecido, guiados por principios de amistad, cooperación y solidaridad.
Las dos naciones, integrantes del ALBA, han identificado 139 proyectos con potencialidades para su establecimiento en el mediano plazo, de los cuales una cantidad significativa comenzará a ser implementada de inmediato.
Los sectores priorizados en este primer grupo son energía, alimentación, salud, minería e industria ligera, lo que permite a ambos gobiernos socialistas concentrar esfuerzos y recursos en proyectos que resulten estratégicos para el desarrollo de Cuba y Venezuela y garanticen la sostenibilidad y fortaleza de sus sistemas políticos y socioeconómicos, con los consiguientes beneficios para sus conciudadanos.
Durante el anuncio, como era lógico entre dos hermanos, el presidente cubano aseguró total respaldo al derecho de Venezuela a defenderse de amenazas y provocaciones, y dijo que a nadie le quepa la menor duda del lado de quién estará Cuba, en caso de cualquier problema. Vivimos en una coyuntura internacional difícil, en la que, a la inestabilidad política, económica y el deterioro del medio ambiente, se suma el peligro de nuevas aventuras bélicas en diferentes lugares del mundo, que de una forma u otra nos afectan a todos. Es por ello que es particularmente significativo y esperanzador que los vínculos económicos entre los países se consoliden y crezcan, incluso en medio de la crisis económica global.
Cuando estamos festejando el Bicentenario en nuestra América Latina, la experiencia histórica nos enseña que la sufrida patria grande sólo tiene una alternativa: unirse para enfrentar los desafíos que aún debemos superar en forma soberana e independiente, sin injerencias y con el absoluto respeto al camino escogido por cada país. Pueblos y gobiernos deben ser conscientes de que sólo así recogeremos los frutos en un futuro promisorio.
En nuestra región, el despliegue de bases militares de Estados Unidos en Colombia pone en riesgo la estabilidad regional y la soberanía de estados vecinos. Respaldamos el derecho de Venezuela a defenderse de amenazas y provocaciones.
Luchamos por la paz y la armonía entre nuestros pueblos hermanos, y nuestras gestiones siempre tendrán ese objetivo; pero en caso de cualquier problema, que nadie tenga la menor duda del lado de quién estará Cuba.
A 200 años del inicio de nuestras guerras de independencia y desde mucho antes, la experiencia histórica nos enseña que «Nuestra América» sólo tiene una alternativa: unirse, luchar y vencer.
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