Los instrumentos del imperialismo
Nuevas denuncias sobre las injerencias de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) en cuestiones internas de Bolivia se conocieron en las últimas horas, tras las afirmaciones que realizó el vicepresidente boliviano, Alvaro García. Su denuncia ante la prensa se suma a las realizadas presidente Evo Morales, que acusó a la Usaid de infiltrarse en los movimientos sociales para provocar conflictos al gobierno tendientes a su desestabilización.
En los últimos cuatro años de gestión se ha demostrado con suficientes evidencias y documentos, la intromisión en Bolivia de la embajada norteamericana. Si quiere Estados Unidos generar un ambiente de relaciones normales con Bolivia, dijo el vicepresidente boliviano, la Usaid debe dejar de manipular o influir a dirigentes u organizaciones sociales con el objetivo de subvertir o desacreditar al gobierno nacional.
Una investigación publicada por el periódico Washington Post señala que el presidente Barack Obama autorizó la expansión de la guerra secreta contra grupos radicales, incrementando el presupuesto necesario.
De acuerdo con el Post, las operaciones especiales se realizan en 75 países con el concurso de unos 13.000 efectivos militares y civiles, expertos en operaciones de inteligencia, guerra psicológica, asesinato selectivo, misiones de entrenamiento y acciones clandestinas.
La periodista venezolana-estadounidense Eva Golinger señala en uno de sus recientes informes que el investigador Jeremy Scahill descubrió que el gobierno de Barack Obama envió equipos de élite de fuerzas especiales, bajo el Comando de Operaciones Especiales Conjuntas a Irán, Georgia, Ucrania, pero también a Bolivia, Paraguay, Ecuador y Perú.
Planes estadounidenses para desestabilizar gobiernos existen en numerosos lugares. Están preparados y Washington sólo espera el momento para activarlos. En el análisis de Golinger, se señala que el demócrata Obama está permitiendo muchas acciones, estrategias y operaciones que no fueron autorizadas durante la presidencia del republicano George W. Bush.
Obama requirió un aumento del 5,7% destinado al presupuesto para Operaciones Especiales para el año 2011, indican investigadores. Obama solicitó 6.300 millones de dólares, además de 3.500 millones adicionales para operaciones clandestinas de contingencia. Para 2011, el total del presupuesto de defensa llegará a 872.000 millones de dólares, con 75.000 millones sólo para la comunidad de inteligencia, revelan analistas venezolanos.
En 2009, Obama firmó la «Doctrina de Guerra Irregular», priorizándola sobre la guerra convencional. El campo de batalla no tiene límites, ya que las tácticas y estrategias no son tradicionales. La subversión, el uso de fuerzas especiales para operaciones clandestinas, son las principales técnicas para desestabilizar al adversario desde dentro.
El gobierno del presidente Evo Morales, no tiene dudas, y denuncia a los instrumentos del imperialismo que quieren perjudicar los proceso de cambio. Todos debemos estar atentos.
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