La laicidad, España y un modesto aporte
Raúl Legnani
Hoy se reúne el ministro de Educación y Cultura con las autoridades de la enseñanza, pública y privada. Tema: la laicidad y la enseñanza de los valores a través de la religión. Un lindo tema para debatirlo ante toda la sociedad y no entre cuatro paredes, si realmente nos preocupan los niños, las familias y la libertad.
Pero como eso no va a ocurrir, sólo agrego un modesto aporte que acaba de llegar de España, de un movimiento de madres y padres de alumnos de escuela pública preocupados porque en su país no tienen una enseñanza laica. Veamos, entonces, qué es lo que les preocupa de la enseñanza pública española.
Asi se lamentan, protestan y describen la realidad de la escuela pública los padres españoles nucleados en el Colectivo Escuela Laica:
«1) No aceptamos tener que declarar públicamente datos sobre la opción religiosa de la familia cuando accedemos a un centro educativo público, donde se nos pregunta si optamos por religión o no.
2) No aceptamos la actual segregación de los alumnos en función de las creencias de sus padres. Este apartheid se produce desde los 3 años de edad, durante un hora lectiva o dos en la semana.
3) No aceptamos la desigualdad en el currículum escolar, en el que figura si un alumno ha cursado religión o no. Este dato marca ideológicamente y puede provocar desigualdades de trato a la hora de acceder a otros centros de formación, a universidades privadas o a puestos de trabajo.
4) No queremos que nuestros hijos vivan una situación de aparcamiento durante dos horas a la semana, en las que no pueden recibir conocimientos que afecten al resto de las materias lectivas para evitar que tengan ventajas sobre los niños que cursan religión; lo cual, en la práctica, está significando que no hacen nada, porque todo está relacionado, de una u otra manera, con alguna materia. En la mayoría de las clases que conocemos, los niños pierden esas horas que sus compañeros dedican a la formación religiosa.
5) No queremos que nuestros hijos reciban presiones ideológicas de ningún tipo en las escuelas públicas. Estamos soportando presiones de todo tipo: presiones ambientales con la preparación de fiestas religiosas en los colegios; presión de algunos profesores de los centros que, por diversos motivos, intentan conseguir que todos los niños asistan a clase de religión; presiones de los profesores de religión que, pese a estar propuestos arbitrariamente por la jerarquía esclesiástica, cada vez se les permite un mayor protagonismo en la vida de los centros (se les delega la preparación del día de la paz, de la solidaridad. etc., como si sólo desde esa opción se pudiese ser pacifista o solidario) y realizar funciones para las que no han sido contratados».
Esta es la patología que ha creado la falta de laicidad en la escuela española. Usted decide.
* Maestro y periodista
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