Evo merece un Nobel
El ganador del Premio Nobel de la Paz 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, abogó para que el Nobel 2010 sea entregado al presidente indígena de Bolivia, Evo Morales, por su aporte a la construcción y la paz de los pueblos.
Pérez Esquivel, sin duda, refleja la opinión de millones de latinoamericanos y de ciudadanos progresistas del mundo, que han seguido con atención la vida de este hombre que encarna la lucha de los más postergados y la defensa de la tierra. Es hora de que este premio sea concedido a un hombre que desde siempre lucha por los pueblos indígenas marginados. El Nobel argentino envió una carta de nominación al Comité Noruego del Nobel, destacando la larga lucha de Morales junto a los pueblos originarios de Bolivia y promoviendo la constante participación social de los movimientos sociales con dignidad. Morales ha bregado también por el cuidado del medioambiente y el respeto de los derechos a la Madre Tierra, como lo ha demostrado recientemente ante mil personas de los cinco continentes del mundo en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático que organizó Bolivia.
No hay mayor trabajo por la paz que gobernar para los excluidos, y Evo Morales lo ha enunciado y practicado. Nuestros pueblos fueron quienes iniciaron la gesta anticolonialista, los indios en los Andes, los mestizos en la Nueva Granada y Venezuela, los negros esclavos en Haití. Luego se sumaron los zambos llaneros con Bolívar; los gauchos con San Martín, Güemes y Artigas; los indios y mestizos con Morelos e Hidalgo. Esa fue la primera independencia, pero hoy el presidente Evo Morales brega junto a otros estadistas progresistas por la segunda y definitiva independencia.
La Asamblea Legislativa boliviana, con el decidido apoyo del Movimiento al Socialismo, pidió a la Cancillería del altiplano iniciar una campaña para que el presidente reciba el merecido reconocimiento.
Entre las últimas adhesiones a la candidatura del mandatario boliviano se destacan las de Noam Chomsky, analista político estadounidense y una de las figuras más destacadas en la comunidad científica y académica. También apoyan la nominación el filósofo italiano Gianni Vattimo, el periodista español y ex director de «Le Monde Diplomatique» Ignacio Ramonet, el escritor uruguayo Eduardo Galeano, el ex presidente de las Naciones Unidas, el sandinista nicaragüense Miguel D’Escoto y la guatemalteca Rigoberta Menchú, entre muchos otros.
Evo es un ejemplo para el continente y debe ser reconocido por ello. La propuesta a Premio Nobel no es a Evo Morales, sino que es un reconocimiento a los pueblos indígenas y los movimientos sociales que recuperaron los recursos naturales y ahora luchan por recuperar el poder», señaló el presidente aymara, para a renglón seguido agradecer a los movimientos sociales del continente en general, aunque destacando que su lucha la forjó desde la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, una lucha dirigida a liberar, defender y salvar la humanidad. Pero además recordó que los gobiernos anteriores, por defender sus principios, desplegaron campañas sobre todo mediáticas para acusarle de «narcotraficante» o «terrorista», por lo que el sólo hecho de ser propuesto como candidato a Premio Nobel de la Paz «ya es algo muy grande», reconoció con humildad este maravilloso representante socialista de nuestros pueblos originarios. Su lucha y su modestia, merecen ese galardón.
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