Cuando importan los hechos
La actitud del gobierno encabezado por José Mujica y del propio Frente Amplio en torno a las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura y al terrorismo de Estado en general ha generado polémica, señalamientos y posiciones encontradas.
Es cierto que el presidente de la República, José Mujica, ha realizado declaraciones públicas que introdujeron elementos nuevos, y polémicos. Pero también es cierto que muchas veces se le dio a sus declaraciones un alcance, y sobre todo un contenido, que nunca tuvieron.
Para poner un ejemplo claro, Mujica nunca propuso una amnistía para los militares y civiles procesados por violaciones a los derechos humanos, sin embargo la polémica sobre esa supuesta amnistía estuvo varios días en los medios.
La política tiene varias dimensiones, todas ellas importantes y válidas, las declaraciones, vehículo para expresar ideas, son una de ellas, nada menor por cierto.
Pero en política y mucho más cuando se debe juzgar a un gobierno siempre deben importar más los hechos, las decisiones concretas y prácticas, que las palabras.
Es en ese sentido que se deben valorar dos hechos concretos, uno protagonizado por el presidente Mujica y otro por el Frente Amplio, que llamativamente no han merecido mayor atención de los medios de comunicación de la derecha.
LA REPUBLICA informó en su edición del domingo que José Mujica ha decidido aplicar por primera vez el artículo 4º de la Ley de Caducidad y reabrir la investigación sobre la desaparición y asesinato de Roberto Gomensoro Josman.
Este hecho tiene varios ribetes trascendentes. El primero, Mujica ratifica en los hechos la continuidad anunciada en la política abierta por el primer gobierno del Frente Amplio, encabezado por Tabaré Vázquez, interpretando de manera radicalmente distinta la aplicación del artículo 4º de la Ley de Caducidad. Con los gobiernos blancos y colorados, todos los pedidos de jueces y fiscales para investigar violaciones a los derechos humanos durante la dictadura eran sistemáticamente archivados al ser incluidos en la Ley de Caducidad.
Tabaré Vázquez, cumpliendo con el programa del Frente Amplio, habilitó todas las investigaciones que le fueron solicitadas; las consecuencias de esta actitud política están a la vista.
Mujica, con hechos, con decisiones de gobierno concretas, ratifica, también respetando el programa del Frente Amplio, que esa voluntad política no se modificará.
Es más, Mujica con su decisión reabre un caso archivado por Julio María Sanguinetti hace 23 años.
El Frente Amplio, por otra parte, ha emprendido una búsqueda política para dejar sin efecto la Ley de Caducidad, declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia y también por el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo; cuestionada por violatoria de toda la legislación internacional al respecto, tanto por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como en el ámbito de la ONU.
Respetando la voluntad popular, pero atendiendo a los compromisos internos y externos del Estado uruguayo y también respetando el compromiso asumido ante la ciudadanía, la bancada del FA analiza al menos tres proyectos de ley que buscan una sola cosa: declarar nula e inexistente la Ley de Caducidad.
Las posiciones personales, las opiniones, siempre importarán, y más cuando vienen de un actor tan calificado como el Presidente de la República.
Pero sobre todo deben primar los hechos, las decisiones concretas. En ese terreno, tanto el presidente Mujica como el Frente Amplio han mostrado a las claras su compromiso, aunque los medios de la derecha lo difundan menos o directamente lo oculten.
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