Pobreza, oportunidades y trabajo
Variadas concepciones contrastan y circulan en ámbitos variados por la asimilación a la comprensión de «pobre».
La primera define al pobre como aquel que no tiene. Movilizar al que tiene para ayudar a quien no tiene es una respuesta; asistir, beneficencia no participativa que no involucra, ni crea conciencia. Alivia pero no cuestiona.
La segunda es lograr involucramiento a través de la educación y la capacitación de saberes manuales potencializando para la inserción en el proceso productivo.
La tarea del Estado es crear puestos de trabajo para esos pobres sociales.
Esa constante ha sido ver al pobre aislado no percibiendo su carácter colectivo, la variable hoy descubre su carácter colectivo, pero no aprende su carácter conflictivo.
El pobre es el resultado de mecanismos de explotación que lo hacen un empobrecido generador del conflicto social por la sobrevivencia. Por eso previo a todo debe primar lo político como alternativa, propuesta y encare al cambio de tipo de sociedad que nos rige, regula e induce a que siempre se reproduzca pobreza y excluidos.
La otra alternativa que debemos dar a luz entre todos deberá tener en cuenta que los pobres no sólo servirán para aumentar la fuerza de trabajo con su potencialidad inducida, sino principalmente para transformar el sistema social.
Organizados y concientizados a partir de su propia experiencia enriquecida con sus aliados para la articulación constructora de una democracia participativa, económica y social es a lo que estamos convocados.
La llaga social convoca a tod@s, la mala calidad de vida y la creciente violencia en todos los niveles derivan en gran parte de una amplia crisis de valores que afecta a los fundamentos básicos de la convivencia por falta de igualdad de oportunidades.
La salida armónica se llama consenso en la administración de los conflictos, usando medios no conflictivos, mejorando y aprendiendo de nuestras prácticas y la de todos.
El combate a la pobreza esta en la génesis de la izquierda social sostenía Héctor Rodríguez, esa pasión heredada es un caudal fantástico de energía que, como las aguas de un río, necesita márgenes, límites y justa medida para no ser soberbia y avasalladora.
El resultado de la pobreza fue el triunfo del neoliberalismo sobre todas y todos; con humildad, vergüenza y rebeldía convoquemos al trabajo y al consenso que no implica la reducción de todas las diferencias a una única posición, este consistirá en la coexistencia de la riqueza de todas ellas, que juntas, construirán una convergencia más alta y superadora para todas las partes.
Así como al hablar y analizar sobre la infantilización de la pobreza nos preguntamos; ¿Qué vino primero? ¿el niño o la pobreza? concluyamos que lo que antecedió a todo fue la falta de trabajo, falta de igualdad de oportunidades; tejámosla, construyámosla, provoquémosla no para disminuirla sino para erradicarla, esa llaga social deberá ver unidas nuestras prácticas cotidianas concretas que van más allá de organizar y que es ayudar a andar y concretar.
La unidad que forjó la marcha de la esperanza entre el PIT-CNT, jubilados, estudiantes y Fucvam, que solidificó la barrera al retorno del neoliberalismo de los 90´, deberá de la misma manera construir puentes para el retorno a aquellos que quedaron atrapados por esa maldición.
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