Tsunamis y terremotos

En Nicaragua como en la mayoría de los países de la región Centroamericana se declara el alerta máximo producto de la catástrofe chilena. Imaginará el lector que existe un temor masivo en la población debido a las posibilidades de que en la franja del Pacífico esto se repita en algún país de esta cadena volcánica. La defensa civil de Nicaragua y el gobierno están tomando todas las medidas posibles.

Pero deseo reflexionar acerca de todo este clima que se está intentando colocar en la población mundial, que prácticamente uno se hace la idea de un cataclismo inmediato.

El famoso modelo chileno que a muchos obnubiló en su momento, está demostrando serias carencias ya denunciadas en estos días por una serie de organizaciones del campo popular y de la sociedad civil. Sin lugar a dudas los pobres fueron los más perjudicados, como siempre, ya que son los que viven en zonas de alto riesgo y con alta vulnerabilidad. Hoy ya satanizados con los llamados «saqueos» que está tomando las pantallas de CNN a diario en forma por demás degradante y frívola.

Sin embargo, nada se habla del tsunami económico, es decir, de la brutal crisis económica que sin dudarlo matará y mata muchos más inocentes de hambre por día en el mundo que el mayor tsunami natural.

Ya Haití parecería que pasó a segundo plano en las noticias, donde se está estructurando salvajemente «la industria del desastre» con empresas norteamericanas de la construcción.

Poco se habla de la brutal crisis económica que azota a varios países de la Unión Europea. Una huelga masiva en Grecia con más de tres millones de trabajadores en las calles, contra el paquete económico que sobre sus espaldas quiere colocar su gobierno, para de esta forma cumplir con los designios económicos de la Unión Europea.

España no logra frenar la desocupación que tiene los niveles más altos de los últimos quince años, ya se habla de una «burbuja inmobiliaria» en ese país de consecuencias inesperadas, por otra parte los pequeños productores rurales españoles tomaron las calles de Madrid masivamente en la última semana. Islandia no se podrá recuperar, está en default absoluto, ya Francia y Alemania están planteando que no podrán de ninguna manera socorrer a Grecia como lo marcan los acuerdos de la UE, obviamente su crisis apenas les daría para resolver los problemas internos. Ya varios analistas pronostican la caída del euro.

Y todo está concatenado en este mundo «globalizado», hay fuertes presiones tanto de la Unión Europea como de los EEUU para que se reconozca el gobierno del golpista Porfirio Lobo en Honduras, ello porque de seguir el bloqueo a ese país y la no entrada a la OEA, será imposible para la Unión Europea hacer el acuerdo comercial deseado con la región centroamericana. Lamentablemente, ya el gobierno de El Salvador y Guatemala dieron luz verde a Lobo.

Por otra parte, Obama tiene el epicentro de la crisis en su propio país, donde sólo emitiendo papeles han inflado los saldos para aparentar recuperación, pero lo real es que el desempleo aumenta y la precariedad del empleo y la seguridad social se agudiza.

La ofensiva contra Venezuela no es casualidad, como tampoco lo fueron la instalación de las bases militares en Colombia.

Tengamos en claro entonces que el mayor tsunami es el económico que demuestra la bancarrota de un sistema irracional como lo es el capitalismo. Esto no debe desmerecer la preocupación existente por los problemas y dramas humanos que generan situaciones como las de Chile o Haití, donde descaradamente EEUU dice dar ayuda humanitaria, pero no firmó el tratado de Kyoto ni el de Copenhague, siendo este país el que emite mayor cantidad de contaminación a este planeta.

A mi juicio, frente a esta brutal crisis económica, los poderosos del mundo intentarán apretar tuercas, seguir saqueando todo lo que puedan; América latina sigue siendo un botín muy preciado para el imperio, tenemos la reserva acuífera y alimenticia del mundo. La resistencia de nuestros pueblos a esta ofensiva, el mayor debate sobre los temas centrales, nos permitirán estar mejor preparados y conscientemente dar las batallas necesarias de la hora.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje