Jefazo
Hoy el presidente José Mujica se encontrará con los principales mandos de las fuerzas armadas, en una reunión que no tiene antecedentes.
Si bien el temario de la reunión no es preciso en el momento de escribir estas líneas, vale resaltar que el encuentro con los principales funcionarios de la institución militar se da a pocos días de la asunción presidencial, en un momento en que todo el país contempla con satisfacción que la democracia uruguaya no sufre de ningún tipo de alteración.
El significado de la iniciativa presidencial cobra, a la vez, particular fuerza en tanto el Presidente de la República es un ex guerrillero, que a principios de la década del 70 participó de acciones armadas que tuvieron como objetivo a las Fuerzas Armadas.
Sólo con ese punteo de la situación, alcanza para desatacar la importancia que tiene el fortalecimiento de la convivencia democrática, como forma de que todos los actores uruguayos, con uniforme o sin uniforme, puedan trabajar en conjunto en beneficio de la República y de su gente.
Por cierto que el Presidente tiene temas para conversar con los militares, que son de distinto origen. Mujica ha planteado su preocupación por los bajos salarios que reciben la gran mayoría de los militares, aspecto que está dispuesto a corregir.
También ha señalado desde la campaña electoral, que quiere que las Fuerzas Armadas como tales participen de algunos emprendimientos de envergadura nacional, como es la recuperación del ferrocarril, medio de transporte imprescindible para un país de primera, con alto desarrollo de su economía.
Otro de los temas posible a tratar, que ha inquietado a distintos sectores del Frente Amplio, es la política que llevará el nuevo gobierno en torno al tema de los desaparecidos durante la dictadura.
Es sabido que en filas del frenteamplismo hay malestar con integrantes del instituto militar, por no haber colaborado con el gobierno de Tabaré Vázquez en su incansable búsqueda por conocer la suerte de los desaparecidos.
En esta reunión de hoy quedará demostrado, una vez más, que el presidente Mujica está dispuesto a dar la cara ante temas polémicos de nuestra sociedad y que eso lo puede hacer por su talante franco, pero también porque hay estabilidad institucional que se fortaleció durante la gestión de Tabaré Vázquez. Estabilidad donde la oposición tiene mucho para brindar, sin dejar de ser oposición.
Hace pocos días, cuando Mujica se encontró con el presidente de Bolivia, Evo Morales, sucedió algo que confirma la estatura política del presidente de todos los uruguayos. «Jefazo» fue la primera palabra que utilizó Morales, antes de darle un abrazo a Mujica. Todo indica que el boliviano no se equivocó.
Compartí tu opinión con toda la comunidad