Inspiradores
Ayer de mañana me escapé a la Feria de Tristán Narvaja. Sólo me permito llevar lo que sé que puedo gastar. Para mi es una fiesta. Siempre lo es. Es como una aventura mágica por una feria de humanidades en sus más variadas formas.
Es un museo viviente. Una enorme inspiración.
La Feria y Buena Vista Social Club
Un cambalache gigante donde podemos reverenciar maravillas de todo tipo como el CD original, con libro con letras, historia y fotos, de Buena Vista Social Club que me traje y sigo escuchando por décima vez.
Esos viejos cubanos trasmiten tanta dignidad en su talento, un orgulloso esmero por lo que hacen y comunican. Lo que hizo Ray Cooder fue un regalo doble: rescatar la música cubana del siglo pasado y recordarnos todo lo vivo que pueden tener para compartir los veteranos, cuando los demás se lo permitimos. Y aún más: todo lo vivo que podemos tener para vivir los humanos, a cualquier edad, cuando nos animamos a vivir.
A mí, Ibrahim Ferrer, Compay Segundo, Homara Portuondo y todos los demás me inspiran. Como la Feria.
La Feria, Buena Vista, Mandela…
Como Invictus, la película de Clint Eastwood que si no la fueron a ver, vayan por favor. Es impresionante. Realmente es una historia movilizadora. Morgan Freeman hace una interpretación a la altura de Nelson Mandela y la historia que allí se cuenta y fue verdad es digna de Gandhi. Mandela apuesta fuerte a la reconciliación nacional y arremete con impresionante coraje contra los prejuicios de negros y blancos. Habla de que Sudáfrica necesita mucho más que motivación, definiendo a ésta como aquello en el que vamos tras algo que queremos y está al alcance de nuestro esfuerzo. Dice que es importante. Pero se le encienden los ojos y el pecho cuando habla de que los sudafricanos necesitan «inspiración» y la define como aquello que está en el horizonte, que implica una gran superación, un sueño grande que nos eleve como seres humanos y como nación. Alguien que estuvo 27 años preso, que incluso tuvo serios desengaños familiares, vive y lucha por encontrar y contagiar esa inspiración superadora.
Mandela y Mujica…
Hace pocos días en una entrevista, el presidente Correa decía en LA REPUBLICA que «Mujica era el Mandela de los latinoamericanos». Por varias similitudes.
Y yo le agrego también ésta de ser un gran inspirador. Un luchador incansable sí, pero alguien que no se cansa de escuchar, de observar, de aprender, de pensar, de buscar, de cambiar, de innovar, buscando no sólo mejores condiciones materiales de vida, sino una vida espiritual más plena en los seres humanos.
Ni «Tata» Dios…
Puede contagiarnos el entusiasmo de vivir.
Los inspiradores están ahí. Hay que recurrir a ellos. Usarlos. Están para eso. Darse un empujón e ir al cine o a la feria. O escuchar un buen disco. O leer un buen libro. O simplemente mirar por la ventana a la que tengamos acceso y agradecer la vida. Sin ese esfuerzo individual tuyo, mío no hay Mujica, ni reforma del Estado, ni Plan de Impacto Habitacional que nos conmueva y mueva.
El entusiasmo de vivir es el principal recurso humano, pero sólo depende de cada uno de nosotros.
Y lo digo porque estoy en un lugar muy humilde del camino. Pero ayer fui a la Feria…
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