EDITORIAL

El pueblo uruguayo y el FA

Da toda la impresión que este 2010 tendrá una impronta particular para Uruguay de cara a su inserción en el mundo.

Comenzamos con una excelente temporada turística que se salió de sus tradicionales marcos ya que recibimos visitantes, prácticamente, de todo el mundo, a lo que se sumó una curiosa y con enorme repercusión internacional reunión, en la que el futuro gobierno que hoy asume, recibió a 1.500 empresarios de la región y de numerosos países del mundo, representantes diplomáticos y prensa internacional.

Claro que el país ya venía siendo analizado con detenimiento por haber sido el que menos sufrió la crisis mundial, por el aumento geométrico de las inversiones productivas en el país, los éxitos del Plan Ceibal que va a ser puesto como ejemplo por organismos internacionales, por los éxitos enormes alcanzados en la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero, por la exitosa reforma de la salud que se comenzó a implementar, etc, etc.

Al decir de un representante de una Agencia de Desarrollo del país, «hemos comenzado a ser conocidos en el mundo».

Ello no es gratuito, es el resultado de un trabajo interno y externo, planificado, con metas claras y con gente que ha hecho las cosas bien. Esa frasecita que hoy ya no nos impresiona «ustedes son un país creíble», no se la dijeron a los dos anteriores gobiernos colorados ni al blanco.

Otra diferencia que se puede anotar es que a ninguno de los tres anteriores presidentes le ofrecieron la postulación a la Secretaría General de la OEA. Tampoco ninguno de ellos se retiró con más del 70% de aprobación ciudadana. Este pequeño recuento de lo realizado, viene a cuento porque «en su haber queda su condición de médico cuidadoso de las formas» rescatándose «el combate al tabaquismo y el Plan Ceibal como una iniciativa interesante». El lector ya habrá caído en la cuenta que estábamos citando la editorial del viernes 26 de febrero del diario que elogió y defendió el golpe militar aquí, en Argentina y en Chile (e invasiones varias) y resumió con estos conceptos la gestión del doctor Tabaré Vázquez.

Quien hoy asume como presidente de todos los uruguayos, ha demostrado otra grandeza de espíritu muy diferente y sobretodo superior, con altura de gobernante de primera categoría, aunque no es «católico, ni dotor, ni se educó en un colegio privado», a la de los responsables políticos del periódico caganchero.

No ha existido en la historia del país un presidente que se sentara a dialogar y a buscar acuerdos con la oposición, antes de asumir. Claro está que aquí no se habló de reparto de cargos ni de «premiar» a los que no consiguieron un puesto de diputado. Sí se quiere trabajar para ir logrando políticas de Estado que ayuden al progreso del Uruguay.

Nada más lejos de Mujica que rezumar odio por los poros y desprecio en las editoriales. Y, si alguno tiene alguna duda al respecto, le recordamos que en los actos de asunción participarán numerosos presidente amigos (Evo Morales, Hugo Chávez, Rafael Correa, Lula da Silva, Cristina Fernández, etc) pero, también se hará presente la ministra de Relaciones Exteriores de EEUU Hillary Clinton, quien no sólo se reunirá con «el desprolijo e impresentable» sino también y, por separado para prestigiar los encuentros, con el médico cuidadoso de las formas.

El pueblo uruguayo, el Frente Amplio, y los presidentes Tabaré Vázquez y José Mujica son los que han logrado estos niveles de popularidad dentro y fuera de fronteras que nos auguran más éxitos en esta segunda gestión en la que no habrá revanchismos como algunos presagiaron.

Con seguridad habrá justicia social, trabajo, educación, salud para todos y vaya a saber uno cuántas cosas más!. También habrá justicia, caerán los grandes narcotraficantes, los lavadores de dinero, los contrabandistas, «los peores orientales».

Se inicia una nueva etapa de diálogo en la que se pretende un bien superior al de sacar rédito partidario, espíritu que no condice con aquel representante que hace 20 días anunció un pedido de interpelación al ministro que hoy asume funciones. ¡Pobre representante! Ojalá que mejore y pueda elevar sus miras durante esta Legislatura. Con toda seguridad tanto Lucía Topolansky como Ivone Passada lo podrán ayudar en esto de mirar y entender a la patria como un todo y no como un conjunto de feudos. Con seguridad el espíritu general de todos los gobernantes será el deseado por la ciudadanía: que busquen el bien común, que la patria progrese, que haya más y mejor trabajo, más riqueza para distribuir y que podamos lograr una inclusión social muy cercana al ideal.

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