La vivienda en Soriano
Mil mercedarios entre niños, jóvenes, madres solteras y familias asalariadas han concretado la obtención de tierras para afincarse y no emigrar, para arraigarse y no disgregarse, para soñar y concretar, que es posible mediante convenios dar el inicio al camino de revertir definitivamente el déficit de viviendas existente a nivel nacional.
Las viviendas como se sabe no se pueden construir en el aire, salvo que superemos la ley de la gravedad; esto lo ha entendido sabiamente la Intendencia de Soriano con Guillermo Besozzi hasta hace poco y con un cooperativista de ley como Andrés Mañone hoy como intendente.
El lunes 22 de febrero quedará marcado en la historia del cooperativismo con un antes y un después en lo que hace a la actitud y concreción de beneficiar a los más humildes con un bien social como es la tierra, proyectada a la construcción social del hábitat en forma planificada para las clases populares, buscando equilibrar las asimetrías que el capital produce y evidencia el lujo de los barrios privados excluyentes.
20.000 metros cuadrados han sido entregados a 200 familias para que mediante empresas sociales cooperativas sueñen desde lo alto a convivir sin crecidas de ríos que los hagan vivir como gitanos emigrando constantemente a carpas o refugios.
La sensibilidad comprendida en este convenio lo engrandece ante el momento crítico que vive el departamento.
Conjuntamente con estas tierras hemos recibido una Casona de más de 200 mts cuadrados construidos para el Centro Regional y Cultural de Fucvam.
Cultura devenida de cultivar, nos llevará a más cosechas de dignidad, pues nuestros cultivos de solidaridad, trabajo y entrega desinteresada durante estos jóvenes 40 años de federación, avalan tan inmensa conquista.
«Los constructores tal vez demoren años pero un día terminan aquello que estaban haciendo…»
«Los que plantan sufren con las tempestades, las estaciones y raramente descansan.
Pero al contrario que un edificio, el jardín jamás deja de crecer…» (Paulo Cohelo).
«Pienso que el vecino es el familiar más cercano», me decía un amigo y le recordaba yo que vivienda proviene de vivir (del latín) y significa «lo que es necesario para la vida».
Soriano supo cumplir con ella y con este acto la vivienda entendida como emergencia nacional encuentra un camino ya trazado que hoy quiere refundarse en el aporte propio de la ayuda mutua como aporte capital de mano de obra de los más necesitados y la ayuda mutua como aporte y soporte de valores éticos solidarios para contagiar y entusiasmar un proyecto ambicioso de compromiso y entrega desinteresada por el bien común.
Un nuevo valor al trabajo como decía Martí y nos refrescara recientemente el maestro Víctor Brindisi:
«Ventajas físicas, mentales y morales vienen del trabajo manual…
el hombre crece con el trabajo que sale de sus manos…»
Gracias mercedarios en nombre de todas y todos.
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