¡Ana, por unanimidad!
Suena contundente y lo es. Ha sido proclamada candidata a la Intendencia Municipal de Montevideo la compañera Olivera. Y esta designación lleva implícita toda una connotación para nuestro país. Por primera vez una mujer es elegida para dicho cargo. Y cuando digo elegida es porque el FA en Montevideo es y será seguramente mayoría en los votos, a pesar de un descenso en las últimas elecciones, tema éste que debería estudiarse a fondo, para determinar su porqué y subsanarlo.
Esta novedad de una dama en el poder traerá cambios evidentemente en la estructura partidaria y compleja de la coalición de izquierda, que continuará gobernando por cinco años más, a nivel nacional.
Sin embargo en el camino a esta designación nuevamente el Frente ha tenido varios remezones, a los cuales estamos acostumbrados, donde se sacudieron sus estructuras, desde las bases a las cabezas dirigenciales.
Sabemos que el abanico que compone el FA es extenso y amplio, sin discusión. Con variadas apreciaciones de cómo llegar a gobernar nuestro país. Sí con una meta única, de mejoramiento del nivel de vida de los uruguayos, colocar a nuestro país en el lugar que se merece en todos sus aspectos, etcétera, pero en ese camino a recorrer siempre se encuentra ante la alternativa eleccionaria, con escollos que desgastan y pueden llegar a repercutir en el porcentaje de votantes en el momento de llegar a las urnas. Y con fuego no se juega, dice un dicho popular.
En esta oportunidad, luego que el actual intendente, a pedido del propio Mujica, se bajara de su reelección, se instalaron posibles candidatos a la primera magistratura capitalina. Martínez y Varela, impulsados ambos desde sus fracciones y con apoyo de varios sectores dentro del Frente. Llegada la instancia de votación en el Plenario, el primero le sacó ventajas amplias al segundo. Allí considero que Varela debió bajarse de su candidatura y así no forzar a una situación áspera y desgastante. En segunda instancia tampoco se llegó al porcentaje requerido por los Estatutos, entonces una tercera opción logró cortar la discusión y salió a luz la candidata femenina por unanimidad.
De las controversias, en el ámbito que se realicen, siempre quedan heridas. Y en política son muy notorias. Por lo tanto quizá sea en un futuro inmediato momento de pensar en un nuevo Estatuto, en cambiar las reglas de juego, más allá de que el actual está hecho para correlacionar fuerzas dentro de los grupos que componen al FA y llegar a algo más práctico y útil. Deberíamos todos, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, mejorar este sistema para que perdure en el tiempo la fuerza política dirigiendo a nuestro país. Recordemos que los errores en política se pagan muy caros. Los ejemplos los tenemos muy frescos en Latinoamérica, más allá de que cada país tiene su historia y su ajuste a las diferentes situaciones.
Finalmente tuvimos humo blanco. Con apoyo total de las bases y un casi total soporte de los grupos que componen el FA. Aprobado de antemano por todos el programa a llevar adelante en la IMM, demuestra que la unidad existe cuando de planes, desarrollo y su aplicación se trata, por lo tanto ello hace más perceptible lo que decía líneas arriba, si la meta es elegir candidatos, la unanimidad cuesta y mucho.
Seguir madurando nuestras ideas y las de la mayoría del pueblo que ha dado y da su apoyo al FA, es tarea de todos, y espero que esta designación, que apruebo, de una luchadora social de siempre, que ha demostrado en su gestión sus convicciones, su fuerza, su sensibilidad, nos deje la experiencia necesaria para dejar por el camino situaciones que siempre pueden existir dentro de una compleja estructura partidaria, pero que debemos ir puliendo para llegar más lejos.
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