¿Injerencia que lesiona la autonomía sindical de Adeom?
Jorge Croce *
El enfrentamiento entre el gobierno departamental de Montevideo y el Sindicato Adeom ha adquirido, a nuestro entender, una gravedad inusitada.
Gravedad que atenta en forma importante contra la imagen, de lo que entendemos que debiera ser, la del gobierno de una fuerza de izquierda en su relacionamiento con los trabajadores.
Luego de escuchar (y leer), los argumentos de las partes, la dureza de ambas declaraciones hacen entrever las consecuencias funestas de una guerra declarada.
Ambos, en sus argumentos, más que decir su verdad, tildan al «adversario» (¿»o enemigo?) de mentiroso.
En ese clima, el diálogo se ha hecho harto dificultoso.
Hemos visualizado, en la Mesa Política, la necesidad de –desde la fuerza política– contribuir efectivamente y más allá de lo meramente declarativo, a favorecer una reanudación del diálogo.
Los continuos pedidos de apoyo explícito a lo actuado por el Ejecutivo Departamental, y la idea de algunas de las fuerzas mayoritarias del FA de que la fuerza política FA debe alinearse incondicionalmente con su gobierno departamental, haga este lo que haga, no han ayudado para nada.
Al contrario, como muy bien dijeron algunos compañeros dirigentes en la Mesa Política, que se han abstenido en las sucesivas votaciones, vueltas cuasi rutinarias en cada una de las oportunidades de tales pedidos, esto era como echar nafta al fuego.
En la reunión del lunes 26/3/01 se dio una demostración palpable de lo que estamos intentando probar.
1- El compañero Tabaré comunica que ha mantenido una entrevista con dirigentes de funcionarios municipales de todo el país, y en especial con una delegación de Adeom, e informa exhaustivamente sobre lo conversado.
2- Sugiere la conveniencia de continuar con el diálogo partido-trabajadores.
3- No se trata, y así lo dijo muy claramente, de un intento de mediación sino del ejercicio legítimo de diálogo entre la fuerza política FA y la delegación sindical de Adeom, con la que el gobierno del FA –a su entender– debe tener diálogo permanente y no accidental sólo en caso de conflictos.
4- Al mismo tiempo, comunicó su voluntad de continuar ese diálogo, que dijo, debe ser de ida y vuelta en una próxima instancia, en la oportunidad que él estimara conveniente y que tendría como sede la del sindicato.
5- Las delegaciones de la Vertiente Artiguista y del Espacio 90, se manifestaron en desacuerdo con tal iniciativa aduciendo que dicha reunión podría ser interpretada por la opinión pública como un vuelco de la fuerza política hacia la parte sindical. (?)
6- Finalmente, luego de algunos cabildeos, se votó (por mayoría y con nuestro voto en contra y el de AU y varias abstenciones) autorizar al compañero Tabaré a realizar el diálogo mencionado, pero con la condición «sine qua non» de que fuera después de las elecciones sindicales de Adeom.
7- Obsérvese que, inclusive, se negó al compañero Tabaré la posibilidad de fijar, a su criterio, tal como fue nuestra propuesta cuál sería el momento oportuno para realizarla.
8- Obsérvese también, que se empiezan a introducir conceptos ajenos a lo que debiera ser la materia de fondo del problema.
9- Preguntamos, ¿cuál es el real objetivo de impedir que Tabaré continúe de inmediato con el diálogo iniciado condicionándolo a que sea realizado posteriormente a la fecha de las elecciones sindicales?
10- Se expresó, como decimos en el punto 5, la posibilidad de que se entrevea una decisión que favorezca la situación política de la dirección sindical actual.
11- O sea que no se quiere ningún mensaje que pueda favorecer a esta última.
Sin embargo, no se retacean mensajes en el sentido contrario.
12- Se puede leer, sin demasiada dificultad, una intención «política» en la suspensión del diálogo, y su oposición a que «otra parte» lo intente por parte del gobierno departamental.
13- El mensaje, cuasi subliminal, dirigido a los municipales –potenciales votantes en las elecciones del sindicato municipal– es el siguiente: «Esta dirección sindical actual no tiene capacidad de diálogo con nosotros; aquí no hay salida; la solución es votar otra dirección sindical más «proclive» al diálogo, (más cercana a nosotros)».
14- Si esta elucubración que aparece como bastante sólida, fuera verdad, estaríamos ante una indeseable injerencia del gobierno departamental en los asuntos autónomos de la soberanía sindical.
15- Esto resultaría inaceptable desde todo punto de vista. Pero los elementos analizados nos llevan, sin demasiado esfuerzo y como de la mano, a esa lamentable conclusión.
16- Ante la cercanía de las elecciones, la rotura unilateral del diálogo del Ejecutivo Comunal con Adeom, se transforma en una herramienta de injerencia en los asuntos soberanos del sindicato.
17- El insinuar por la vía indirecta, que esta dirección sindical no le sirve al gremio, es una forma intolerable de injerencia.
18- Esperamos que por el bien de la imagen del FA como potencial futuro gobierno nacional se «rebobine» sobre lo actuado y ese interés en el diálogo, repetido machaconamente en cada una de las declaraciones que se presentan en la Mesa Política, pero luego no materializado en la práctica, no siga siendo letra muerta y vaya acompañado de hechos que en la realidad de cada día muestren que verdaderamente se quiere dialogar.
19- Porque es la única salida, y el tiempo que media desde ahora a las elecciones municipales, será el mudo testigo de lo que decimos.
20- Ojalá que los hechos demuestren que estábamos equivocados y antes del día de las elecciones sindicales de Adeom, aparezca el humo blanco del acuerdo.
21- Lo contrario sería un duro golpe a la credibilidad de un gobierno que se dice de izquierda.
* Dirigente de la CI
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