Cuba y Brasil junto a Haití

En el cuadro de la solidaridad mundial con Haití ante los efectos devastadores del terremoto del martes 12, se destaca (entre muchas y valiosas ayudas) la brindada por Cuba y por Brasil, que no son sólo coyunturales sino permanentes y de larga data.

 

En su profunda Reflexión publicada el 15 de enero («La lección de Haití»), Fidel Castro analiza, más allá de la catástrofe natural (un terremoto de magnitud 7,3 equivale a la explosión de 400.000 toneladas de TNT), las razones de fondo del drama haitiano a lo largo de su historia y afirma que «es hora ya de buscar soluciones reales y verdaderas para ese hermano pueblo». Pero no se limita a esto, sino que Cuba comienza por dar el ejemplo en la práctica. Y no de ahora.

A pesar de ser un país pobre y bloqueado, dice Fidel, Cuba coopera con el pueblo haitiano desde hace años en el campo de la salud y otras áreas. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita a los haitianos, trabajando todos los días en 227 de las 337 comunas del país. Por otro lado, 400 jóvenes haitianos se formaron como médicos en Cuba. Unos y otros están trabajando junto a los refuerzos médicos cubanos que viajaron desde el primer día. Además, un número elevado de jóvenes haitianos están estudiando medicina en Cuba. La jefa de la brigada médica cubana informó apenas llegó a Puerto Príncipe con un grupo adicional de médicos, que «la situación es difícil, pero hemos comenzado a salvar vidas», que los médicos cubanos y los haitianos graduados en el ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina, en La Habana) se estaban desplegando en el país y que en Puerto Príncipe ya habían atendido a más de mil pacientes poniendo a funcionar con urgencia un hospital que no había colapsado, utilizando a la vez casas de campaña donde era necesario. Se preparaban para instalar rápidamente otros centros de atención urgente. Poco después se informó que el Centro Oftalmológico de la «Operación Milagro» en Haití se había convertido en hospital general para atender víctimas del terremoto.

A esto se agrega el hecho de que Cuba permitió a EEUU utilizar su espacio aéreo a fin de acelerar la llegada de ayuda a Haití. «Hemos coordinado con las autoridades cubanas la autorización para realizar vuelos de evacuación médica desde la base naval estadounidense en Guantánamo a Miami, Florida, ahorrando 90 minutos por vuelo», señala un comunicado de la Casa Blanca. Al hospital de la base de Guantánamo se están trasladando heridos.

En la misma línea de acción se ha situado Brasil. Al día siguiente del terremoto, el presidente Lula anunciaba que acababa de hablar con el presidente Obama, que éste se había solidarizado con las víctimas brasileñas del terremoto, que se buscan los medios para coordinar la ayuda de ambos países a Haití, que ya había salido un Hércules con 14 toneladas de alimentos y medicamentos, seguido por un 707 con 50 bomberos, agua, remedios y equipos de perros adiestrados en el rescate, y que Brasil ya había entregado una donación de 15 millones de dólares. Anunció también la salida inmediata hacia Haití del ministro de Defensa Nelson Jobim para coordinar con el comandante de las Fuerzas Armadas brasileñas que está al frente de la Minustah, y que también viajaron los comandantes del ejército y la marina, representantes de otras secretarías de Estado y delegaciones de médicos del ministerio de Salud Pública. También los gobernadores están dispuestos a ayudar. El de Río de Janeiro, Sergio Cabral, ofreció cuatro hospitales de campaña, que funcionaron en ocasión de la reciente catástrofe en Angra dos Reis. Recordó que Brasil viene colaborando con Haití desde hace años, y que incluso llevó a su Selección de fútbol a jugar allí. Se mostró partidario de una estrecha colaboración entre todos los donantes de ayuda a Haití, a cuyos efectos EEUU designó al ex presidente Bill Clinton, y que la solidaridad con dicho país es una prioridad absoluta. Dijo también que las fuerzas armadas brasileñas integrantes de la misión de las Naciones Unidas tiene «una credibilidad extraordinaria entre la población de Haití». Ellas ocupan el primer lugar en el contingente, con 1.266 hombres, seguidas por Uruguay, con 1.136 efectivos. Nuestro país ha sufrido la desaparición de uno de sus oficiales, Gonzalo Martirené. Colabora con la donación de plantas potabilizadoras (UPA) de la OSE.

 

Con referencia a EEUU, informaciones desde Puerto Rico indican que llegó a Puerto Príncipe el portaaviones USS Carl Vinson y se le sumarán las naves Bataan, Normandy, Cartel Hall y el buque hospital Confort. Puerto Rico ha comenzado a utilizarse como punto de trasbordo para aeronaves que llegan desde Europa y el Medio Oriente. Por ejemplo, desde Moscú partieron tres aviones con socorristas, dos helicópteros y un hospital móvil.

Todas estas medidas deben incrementarse y sobre todo coordinarse adecuadamente y en forma rápida. Es indispensable para que Haití pueda revivir. Ayer las autoridades haitianas dijeron que el número de muertos podría elevarse a 200 mil.

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