EDITORIAL

Transitando

Ayer comenzó la transición con la presencia de la fórmula presidencial electa, José Mujica-Danilo Astori, en la reunión de fin año del gabinete ministerial presidido por el presidente Tabaré Vázquez.

Hoy, sobre las 18 horas, se realizará una nueva reunión donde participarán los ministros salientes y entrantes. De esta forma se estará oficializando el proceso de transición de un gobierno a otro, que ya comenzó en las últimas semanas con reuniones en la mayoría de los ministerios.

Si bien esta transición tiene la particularidad de que los gobiernos entrante y saliente responden a un mismo partido político, lo que facilita la transición, es de destacar que ambos gobiernos responden a un programa común que es el del Frente Amplio.

Otro elemento a tener en cuenta es que la propuesta de José Mujica es de continuidad de lo realizado por el doctor Tabaré Vázquez, como bien lo destacó durante toda la campaña electoral y también en los últimos días.

Claro que esa continuidad no será un calco del gobierno anterior, porque de serlo sería negar la propia continuidad que tiene en su código genético la transformación del Uruguay, para que sea reconocido como un país de primera.

El buen manejo de la transición ha permitido que la sociedad uruguaya viva estas horas con tranquilidad, en paz, confiada en el futuro, con un optimismo a flor de piel que hacía años no se percibía.

Dentro de este clima político y social es de resaltar la actitud positiva del presidente electo, que no ha descansado un instante y que permanentemente ha transparentado lo que serán sus ideas básicas y sus primeras acciones de gobierno.

Sin grandes dificultades, donde seguramente algunos no estarán satisfechos con lo logrado, Mujica pudo construir sin mayores tensiones el nuevo gabinete, donde su fuerte y equilibrada personalidad le ha permitido llegar a fin de año con la tranquilidad de haber construido la cabeza de su gobierno, que se refleja en la concreción del gabinete ministerial.

Es de destacar, a la vez, que la oposición ha tenido una actitud constructiva, al entender que el nuevo gobierno ha abierto las puertas para que se pueda construir, en niveles medios del Estado, una nueva realidad política que permita la participación de todo el sistema político.

Todo este cúmulo de experiencias positivas nos permita avizorar, no sin contradicciones y seguramente algunos momentos de tensión, que el país recibirá al nuevo gobierno el próximo 1º de marzo, en las mejores condiciones para afrontar los desafíos del país que no sólo están dentro del territorio nacional, sino que también se expresan en un mundo conflictivo y en crisis.

Todos tenemos la sensación, salvo aquellos que medran con la desconfianza, que vamos bien, que hay un viento que sopla limpio y que apunta lejos, en beneficio de todos los uruguayos, por encima de las identificaciones políticas.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje