La derecha asoma detrás de los Andes
La derecha chilena está escondida detrás de los Andes, buscando volver al poder, el que nunca perdió definitivamente. Su candidato es Sebastián Piñera, doctor en Economía por la Universidad de Harvard y uno de los inversores más exitosos de América Latina.
Ya fue candidato a la Presidencia de Chile hace cuatro años, pero perdió ante Michelle Bachelet, que dejará el poder el 11 de marzo. Piñera fue senador entre 1990 y 1998 por Renovación Nacional, uno de los dos partidos de la derecha chilena, muchos de cuyos dirigentes tuvieron una activa participación durante el gobierno militar encabezado por Augusto Pinochet.
Accionista mayoritario de la aerolínea LAN, del canal de televisión Chilevisión y del equipo de fútbol Colo-Colo, el candidato de la derecha salió al paso, en una entrevista con EFE, de las críticas por la forma en que ha amasado su fortuna, que algunos consideran especulativa.
La derecha, con el apoyo de los grandes medios de comunicación y particularmente del golpista y pinochetista diario El Mercurio, está haciendo jugar a las encuestas contra la gobernante Concertación (centro-izquierda) que lleva de candidato a Eduardo Frei.
Según la última encuesta de Opina SA, Piñera recibe el apoyo del 45,2%, Frei obtiene el 28,9% y el ex socialista Marcos Enriquez- Ominami el 9,7%, todos en la primera vuelta.
El otro candidato, que está marcando entre el 1 y 2%, casi como Asamblea Popular en nuestro país, es el ex ministro chileno Jorge Arrate Mac Niven.
El dirigente de 68 años de edad, debió antes renunciar al Partido Socialista y luego ser proclamado candidato por la Asamblea Nacional del pacto de izquierda Juntos Podemos, que integra también al Partido Comunista.
Una vez queda demostrado que la división de las izquierdas, como es el caso chileno, pone en peligro la continuidad de los proyectos progresistas, cosa que por cierto no ha ocurrido en nuestro país y recientemente en Bolivia, pero que puede volver a presentarse en Brasil.
Por la importancia que tiene Chile en la región, por sus tradiciones democráticas y de izquierda que vienen desde muy lejos, un triunfo de la derecha sería un claro retroceso para toda América Latina que desde la década del 90 ha podido revertir la contraofensiva fascista que se inició con los golpe de Estado en Uruguay y Chile.
Es de esperar que para una segunda vuelta los opuestos al candidato heredero de Pinochet, logren entenderse y conmover a la ciudadanía progresista.
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