Las cuentas claras

Las cifras definitivas del balotaje dan una idea acabada de la magnitud de la victoria del Frente Amplio. Importa precisarlo porque los cables que salieron desde aquí informando al mundo daban, con cifras primarias mal interpretadas, que el Frente ganaba con 52 por ciento y fracción de los votos, con lo cual su ventaja era de 4 a 5 puntos. En realidad, es del doble.

Vamos por partes. En primer término debemos establecer el total de los votos por las dos fórmulas electorales. Al total de los 2.285.958 votos emitidos hay que restarle los votos en blanco (53.100), los sobres con hojas anuladas (40.103) y los votos observados anulados (607). De los 2.192. 148 votos que quedan, el Frente obtuvo 1.197.638, el 54,63%, y Lacalle 994.510, el 45,36%. La diferencia es de 9,27% y 203.128 votos.

Comparemos con la votación del 25 de octubre, en la que el Frente alcanzó 1.105.262 votos. Los 1.197.638 votos del balotaje significan un aumento de 92.376 votos, que se logró con un aumento en cada uno de los 19 departamentos, sin excepción. En Montevideo el aumento fue de 30.358 votos y en Canelones de 13.033. Procediendo de la misma forma que en la votación general, los 552.578 votos por la fórmula Mujica-Astori en Montevideo significan el 62,45% de los 884.810 votos a las candidaturas, frente a los 332.232 votos y 37,54% a Lacalle. La ventaja es de 220.346 votos. Análogamente, los 180.138 votos en Canelones representan el 58,06%, frente al 41,93% de Lacalle, con una ventaja de 50.039 votos para el Frente.

Además, la votación frentista superó la de Lacalle también en los departamentos de Salto (44.375 a 37.944), Paysandú (39.123 a 37.865) y Soriano (30.521 a 29.164). Es decir que en estos casos superó a la suma de los que había obtenido el Partido Nacional en el primer turno más los que se le agregaron, provenientes principalmente del Partido Colorado. Pero es evidente que este traslado no fue total, y a pesar de la decisión de sus dirigentes, votos colorados del primer turno vinieron para el Frente, o en todo caso no fueron para Lacalle, y también votos blancos del primer turno se cambiaron para el Frente.

Ya en el primer turno el Frente había salido primero en 11 departamentos, un logro excepcional. A los departamentos en los que tiene en sus manos las intendencias (Montevideo, Canelones, Salto, Paysandú, Florida, Maldonado, Rocha, la única excepción fue Treinta y Tres) se agregaron Río Negro, Soriano, Colonia y San José, con la particularidad notable de que el Frente triunfó incluso en pequeños pueblos del Uruguay profundo, de arraigada tradición blanca. Los blancos mantuvieron solamente sus restantes intendencias, bajaron en todos los departamentos en relación a la elección de 2004 y desalojaron de su única intendencia, Rivera, a los colorados, que quedaron terceros en los 19 departamentos. En el primer turno, el Frente superó a los blancos en el Interior tomado globalmente, y esa primacía se mantenía incluso si se sacaba de la troya a Canelones. Ahora, además de aventajar a los blancos con todos los votos que se les agregaron en los cinco departamentos señalados, el Frente está muy cerca en varios otros, y alienta la firme decisión de pelear las respectivas intendencias en mayo.

Las perspectivas son excelentes, porque en las municipales cada partido tendrá sus candidatos propios (que pueden ser hasta tres por partido), pero es mucho más difícil el trasiego de votos. Se gana con la mayoría relativa, obteniéndose por añadidura la mayoría de la Junta, y las posibilidades del Frente se acrecientan. Hacia allá vamos.

Toda nuestra gente está alegre, feliz. Se ve en la calle. Pascal decía que el corazón tiene sus razones que la razón no conoce, pero en este caso marchan juntos la razón y el corazón.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje