López Murphy: un líder salvador que no fue
i alguna virtud ha tenido el extravagante ajedrez político-financiero argentino es haber dejado mal parado a algún colega y a algunos corifeos del neoliberalismo.
Sin excepción, los abanderados del shock, vanguardia del ajuste fiscal y del libre mercado, vieron en López Murphy el paradigma que aquí habría que emular.
Vale la pena citar los laudatorios comentarios que suscitaron las medidas anunciadas el viernes 16 por López Murphy entre los fundamentalistas uruguayos. El ministro Bensión (en El Observador del domingo 18) se apresuró a destacar que las draconianas medidas anunciadas por el fugaz ministro «van en la buena dirección», y expresó su deseo de que «el nuevo paquete de medidas tenga éxito» para mejorar la situación de los argentinos y, de rebote, del Uruguay y la región…
En un sentido similar se pronunció editorialmente el matutino del Opus Dei (sábado 17) cuando afirmó: «Con firmeza, convicción y garra, el nuevo ministro mostró sus dotes de líder», al tiempo que se unía al coro de buenos augurios y de deseos de éxito: «Â¡Ojalá que López Murphy sea firme… y lo acompañe un poco de suerte! En gran medida su suerte es, también hoy, nuestra suerte.»
Aparentemente, los ruegos y súplicas no fueron oídos por los dioses, y todos los panegíricos al adusto e insensible ministro quedaron fuera de lugar, tan fuera de lugar como el propio López Murphy y su supuesto liderazgo…
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