Banderazos y "A Don José"

Los spots «informativos» queriendo meter a Mujica en el caso Feldman por un lado y los spots con extras argentinos haciendo de pueblo uruguayo absorto con el doctor Lacalle, mostraron de manera flagrante que se puede tener todos los medios a disposición, incluso la mentira y el engaño, pero aun así el alma del soberano ya no compra fácilmente truchadas.

El plebiscito de 1980 marca el mayor hito histórico en ese sentido, del cual nos seguiremos enorgulleciendo como fecha patria que ya es.

Es muy saludable que estemos vacunados contra los «paquetes», por mejor adornados que vengan. Como también cada vez es más claro que a pesar de todos los adelantos técnicos y los expertos y especialistas de todo tipo, la sensibilidad popular tiene su propio paladar negro. Se mueve, se sensibiliza, se conmueve, sólo cuando algo es auténtico. Si no es así podrán venir los mejores publicistas, creativos, politólogos, pero no te mueven un pelo si de su trabajo sólo sale talento personal y no reflejo del sentir popular. Para conocer el sentir popular sólo hay una manera: aceptarlo, respetarlo, escucharlo, comprenderlo, valorarlo, canalizar esa expresión sincera, genuina, de la forma más sencilla y directa a través de los medios. Cuando se logra eso la respuesta es inmediata. La gente lo reconoce enseguida, se identifica, sale a integrarse, participa, es ella misma. Sin necesidad de nada ni de nadie más.

En esta campaña resalto dos aspectos clarísimos de esta «sabiduría» popular que no es otra cosa que la propia gente expresándose libremente. Las caminatas y encuentros convocados por las Redes Frenteamplistas, que fueron convocando a cientos de miles en todo el país. Esas mismas redes espontáneas que se armaron por la fuerza que la convocatoria encontraba en el corazón de cada frenteamplista crearon la desafiante idea de una bandera colectiva, una verdadera colcha de retazos, suma de luchas, desvelos y esperanzas, que es la historia viva del Frente Amplio. El afán de todos de participar y los brazos duchos de Ana construyeron una bandera que se hizo de cientos de cuadras recorriendo cada rincón del país, desde las capitales de departamento hasta los pueblitos más pequeños. ¿Hizo falta una gran campaña de publicidad, millones de dólares, el «apoyo» de los grandes medios? No. LA REPUBLICA estuvo desde el primer día, es cierto, difundiendo este llamado a la participación popular. Pero fue la gente la que hizo suyo el llamado y lo desparramó de corazón a corazón. Contagiando hasta las propias cúpulas que primero veían con desconfianza esta libre participación. Los banderazos, la gente viva, feliz, participando, han sido parte fundamental de esta campaña, como lo han sido Mujica, Astori, el gobierno encabezado por Tabaré, el Frente Amplio todo.

Como inspirado corolario de todo esto, hemos recibido con inmediata reacción de júbilo el spot de «A Don José».

Impecable. Dificil de encontrar una forma más viva, bella y emotiva de expresar lo que es el Frente Amplio, cómo vivimos la vida, el país, el futuro. Está todo allí. No hace falta más. Uno enseguida siente que su pecho se enciende y su espíritu se ilumina.

Si para algo podía necesitarse una segunda vuelta, tal vez fuera para que se terminaran de mostrar dos caminos bien distintos, como han quedado al desnudo en estos 20 días.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje