EDITORIAL

El invento de la clase media pauperizada

Uno de los pilares de la campaña de la derecha contra este gobierno ha sido el deterioro, o, para expresarlo en sus términos, la pauperización de la clase media con la imposición del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, IRPF.

Digámoslo claramente: el gobierno del Frente Amplio no inventó nada, este impuesto existe en el mundo desde hace muchos años y nadie brega por abolirlo. El contador Eduardo Zaindesztat acostumbraba reconocer que a nadie le gusta pagar impuestos, un concepto inapelable, pero lo cierto es que en el primer mundo nadie postula su extinción. A lo sumo, se plantean cambios, reformas, mejoras de acuerdo a cómo funcione la economía de cada país. Lo cierto es que en Uruguay, un país que busca denodadamente salir del período feudal para poder incorporarse a un mundo donde hay determinados tópicos que ya no se discuten, aún existen intereses económicos que se ven representados políticamente por la derecha vernácula (partidos llamados tradicionales), que interpretan el mundo de otra manera. Es muy simple la ecuación, abogan por un mercado totalmente abierto, pero a la vez defienden a ultranza que los trabajadores no adquieran derechos como para sentarse conjuntamente en una mesa a discutir salarios y mejoras en las condiciones de trabajo. Extraña contradicción que sólo se explica por una ideología totalmente pasada de moda, propia de quienes consideran a las capas sumergidas como «atorrantes» sin captar que estos uruguayos son el resultado de las políticas económicas que ellos mismos llevaron adelante durante décadas.

Si retornamos al argumento de la pauperización de las clases medias, algunos sectores de éstas por primera vez en la historia del país se han visto obligados a pagar impuesto por lo que realmente ganan, se podría afirmar con datos inconstrastables que el país todo ha aumento sus ingresos y mejorado su calidad de vida, que el gran impulso que vivimos en la construcción por parte de privados está directamente orientado a una clase media alta y que apelando a los parámetros de Luis Lacalle durante su Presidencia para demostrar lo bien que se vivía, podemos señalar que el presidente de Ascoma, Jorge West, declaró públicamente que «el año cerrará en el entorno a los 24.000 vehículos vendidos, cuando en 2008, un año «excelente», se colocaron casi 26.000 automóviles cero kilómetro».

Naturalmente que para la mayoría de los uruguayos no se trata de un dato especialmente relevante, pero existen sectores que sí prestan atención al mismo. En definitiva, aquí no se ha gobernado para los «atorrantes», se ha buscado la forma de ayudar a los más necesitados, de generar empleo, de no permitir el ingreso abusivo de capitales golondrina, la persecución sistemática de prácticas que facilitan el lavado de dinero, impedir la huida de capitales para evadir impuestos, la subfacturación, el informalismo. Para todos aquellos que hoy tienen trabajo, salud gratuita, comida diaria, sus hijos con una laptop, Asignaciones Familiares dignas, etc, etc, será muy difícil entender el postulado de la pauperización de las clases medias, ya que todos los índices de consumo familiar han aumentado, tanto en el rubro comida, como vestimenta, diversión etc, etc, ah, sin olvidarnos de los cero kilómetro para la pauperizada clase media que en dos años lleva comprados 50.000 vehículos y que por las cifras que proporcionan las agencias de viaje, afortunadamente ha podido viajar al exterior como lo hacía con anterioridad a este gobierno.

En esta administración no hay misterios, se busca que cada uno pueda desarrollar su vida, sus negocios y progresar, siempre que no atenten contra los intereses del país. Es más, se ha impulsado y fortalecido a los pequeños y medianos empresarios buscando restablecer el maravilloso entramado social que en un momento tuvo el país y del cual nos sentimos orgullosos pero desde 1968 en adelante se estuvo bombardeando hasta lograr el objetivo de que profesionales, técnicos especializados, empresarios, trabajadores con oficio, emigraran del país dejando de esta manera la portera abierta para que entraran capitales con otros intereses.

Los ingresos han aumentado sensiblemente para asalariados, jubilados, empleados públicos, pequeños y medianos empresarios y también para las grandes empresas nacionales e internacionales. No hay mejor argumento que los hechos, la realidad, y ellos muestran que la inversión extranjera directa ( no la especulativa) continúa llegando al país y aumentando año a año.

La impresionante ofensiva mediática de la derecha, autoproclamándose defensora de la clase media, ha comenzado a desflecarse. El ciudadano no es tonto, saca cuentas y concluye que el 6% del Impuesto a las Retribuciones Personales significaba un impuestazo comparado con el IRPF, que deduce a partir de $ 12.000 pesos.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje