La operación "olvido y mentiras"

En estos últimos días han aparecido piezas publicitarias de Lacalle, en diferentes medios de comunicación, sobre impuestos injustos, tratando, en su desesperación por la caída en las encuestas, de realizar una gran operación olvido y de mentiras.

Lacalle dice que «la reforma tributaria fue el ajuste fiscal más grande que conoce la historia de nuestro país» y que «fue una injusticia descomunal».

Lo que Lacalle no dice es que durante su gobierno, en 1990, él realizó un durísimo ajuste fiscal real que implicó lo siguiente:

Aumentó al triple las tasas de los impuestos a los ingresos de todos los trabajadores dependientes y pasivos (la tasa efectiva del 1% pasó al 3%, la del 2% al 5,5% y creó una nueva del 7,5%). En su gobierno todos los trabajadores y pasivos, sin excepción, aunque ganaran menos que el Salario Mínimo Nacional, pagaban impuestos, sin mínimo no imponible ni deducciones. Lo que sí no se gravaba eran las rentas de capital ni los honorarios profesionales; sin embrago, en sus avisos, él le habla a los trabajadores dependientes, a quienes no les dice que durante su presidencia todos pagaban impuestos, ganaran lo que ganaran.

Tampoco les dice que durante su gobierno él aumentó la tasa del IVA básico del 21 al 22%, uno de los impuestos indirectos más injustos.

Tampoco dice que aumentó la tasa de aportación patronal al BPS del 13 al 16,5%; y a las empresas públicas del 21 al 24,5% (verdadero impuesto encubierto).

El gobierno blanco incluyó a la Empresas Públicas en el Impuesto a la Renta, aumentando entonces sus costos y tarifas.

También Aumentó la tasa de aporte patronal al seguro de salud del 4 al 5%.

De igual modo, no menciona que mientras él fue presidente, aumentó el impuesto a las empresas industriales y comerciales del 30% al 40%.

Nota: Alguna de estas medidas fueron luego parcialmente suavizadas hacia fines de su gobierno (pero siempre fueron superiores a las del gobierno anterior), pero durante todo su gobierno y en la gran mayoría de los 20 años de los gobiernos que apoyó e integró (salvo algunos años del gobierno de Batlle en que los ingresos muy menores tuvieron tasa 0) la totalidad de los trabajadores dependientes y pasivos siguieron pagando impuestos.

 

Ahora el Partido Nacional propone:

«Rediseñar el sistema tributario derogando el IASS a los pasivos y, en la medida en que las circunstancias lo permitan, desmontando gradualmente la tributación sobre el ingreso de las personas físicas (IRPF), la tributación empresarial sobre el trabajo y los impuestos implícitos en los precios de los servicios públicos, sin abandonar el objetivo del equilibrio fiscal» (textual). ¿Podemos creerle con sus antecedentes?

Veamos los siguientes cuadros:

 

NOTAS:

(1) $ 4.441 CORRESPONDE AL SALARIO MINIMO NACIONAL ACTUAL

(2) SI LOS $ 40.000 LOS GANA UNA PAREJA QUE LIQUIDA NUCLEO FAMILAR PAGA SOLO $ 522

(3) SI LOS $ 40.000 LOS GANA UNA PAREJA QUE TIENE 2 HIJOS Y LIQUIDA NUCLEO FAMILAR NO PAGA NADA.

 

Como lo demuestra el cuadro anterior más del 71% de los trabajadores no paga nada. Un 10% no paga casi nada (tasa efectiva del 1,36% promedio), un 9% paga menos que antes (tasa efectiva del 4% -con Lacalle antes pagaba el 7,5%) y otro 9% paga un poco más que antes (tasa efectiva del 9,9% -antes pagaba el 7,5%) y sólo 0,6%, alrededor de 7.000 trabajadores, pagan bastante y mucho más que antes (con sueldos promedios superiores a $ 100.000 – bastante por encima de lo que probablemente Ud. considera clase media).

Similares comentarios podemos hacer para los pasivos y pensionistas, quienes hoy se rasgan las vestiduras por el IASS y dicen que lo van a derogar inmediatamente, durante su Gobierno, gravaron TODAS las pasividades, sin tener en cuenta ningún mínimo no imponible. Hoy, durante este gobierno, el mínimo imponible de $15.552 deja sin pagar impuestos a la inmensa mayoría de los pasivos y baja en forma muy importante (y decreciente) la tasa efectiva de los que sí están gravados a partir de esa cifra, siendo sólo un 4% los que pueden llegar a pagar más que antes. Eso es lo que quieren derogar inmediatamente. La pregunta que debe hacerse es con que lo sustituirán? Sus antecedentes hablan por él.

Como lo han demostrado recientes estudios, el nuevo sistema tributario vigente desde Julio de 2007, y modificado en Setiembre de 2008, ha tenido un impacto favorable en la distribución del ingreso, revirtiendo la característica concentradora del ingreso del anterior régimen. El sistema anterior era tan regresivo que si se medía la distribución del ingreso antes de impuestos era mejor que después de impuestos. O sea que los hogares de ingresos bajos y medios pagaban proporcionalmente más impuestos que los de altos ingresos.

Con este nuevo régimen la gran mayoría de los uruguayos no paga, paga menos o mucho menos que con el régimen anterior y esto se debe a la importante baja de los impuestos al consumo (entre 4 y 7 puntos) y a la sustitución del IRP por el IRPF.

La publicidad de Lacalle sobre este tema termina con la consigna un RUMBO SEGURO y no tenemos dudas que esto sí es verdad. El seguro rumbo impositivo con Lacalle sería más impuestos para la inmensa mayoría de la población y una rebaja sensible para unos pocos (entre ellos él, los demás ex presidentes y cargos políticos anteriores a 1996 y los generales retirados).

Si Ud. guarda sus recibos y ya trabajaba en 1990-91, o ya estaba jubilado en ese entonces, hágale caso a Lacalle: mire sus recibos actuales, pero compárelos con los que Ud. recibía durante el Gobierno de Lacalle, calcule los porcentajes de impuestos sobre el sueldo o la pasividad nominal, establezca sus propias conclusiones y VOTE CON VERDADERO SENTIDO COMÚN.

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