Más Frente Amplio: más y mejor Uruguay
En plan de cambiar la realidad pacíficamente, me gustaría ver un Uruguay con crecimiento demográfico fomentado desde el Estado.
Que haya incentivos estatales para tener y criar familia. Una necesidad política a estas alturas ya que merma considerablemente el aumento de la población.
En las clases medias y para arriba hay cultura de no tener hijos porque no se pueden mantener o atender, lo cual muchas veces es penosamente cierto. Las escuelas de tiempo completo que promueve Pepe Mujica serán clave en estos temas.
El ministro de Economía dijo hace poco: «Uruguay necesita más gente». Lo dice hace tiempo Mujica, nuestro candidato a presidente por el Frente Amplio, la seguridad social costará más cada vez, los aportes de los asalariados deberán valorizarse para poder sustentar la pasividad.
Tenemos que ser más Uruguay y para lograrlo debemos sentirnos bien, con necesidades satisfechas y emocionalmente fuertes y motivados. Mejores en número y en calidad de vida, autosustentarnos, acompasando con la realidad económica regional, el aumento de nuestro mercado interno como apuesta al desarrollo.
Más compatriotas y si es posible más en el interior del país.
En la escuela no nos enseñaron a amar la tierra y a apreciar la riqueza de nuestra identidad agrícola y ganadera. Creímos descender sólo de europeos urbanos, queríamos ciudad y huir del interior rural. No logramos aún comprender nuestro ser agrosocial demostrando voluntad de unidad entre el campo y la ciudad. Capaz que sabemos más cómo son los correntinos o santiagueños que los compatriotas de Rocha o el norte fronterizo que tienen formas tan peculiares de expresarse. Me comentaba un pai de santo de Artigas que vive en Montevideo, que a algunos artiguenses les preguntás quién es el presidente de Uruguay y te dicen: Lula.
Primero me reí… y después me asusté.
Culpables los gobiernos blanquicolorados de la pobreza crónica de los peones de campo.
Tal vez esa indiferencia genética por los paisajes y habitantes de las campiñas y praderas viene de saber la tierra ajena y propiedad de latifundistas, quedando a la mayoría sólo el papel de obreros mal pagos.
De la tierra debemos aprender que produce lo necesario para la supervivencia de la especie humana y a cuidarla porque como dijo Pepe «tierra no se fabrica» y lo mismo vale para el agua. Enseñar a los niños el milagro de la vida que surge de las raíces cuando se planta la simiente, se riega y abona debidamente, acompañando el proceso hasta ver su germinación y florecimiento.
Porque el que aprende a sembrar; aprende a sembrar.
Lección de humildad por la espera y por la grandiosa pequeñez de la semilla que al brotar nos brinda alimento, sombra, sosiego, aire puro, y nos enseña a respetar a los aparentemente más débiles. De solidaridad, pues del resultado de nuestra intervención depende del retorno natural al esfuerzo invertido. Y de unión en la diversidad pues cada planta es individual y única pero tiene familia, y aunque diferentes, todos los frutos desde árboles, arbustos, flores, pasto y yuyos provienen de la misma tierra.
Tampoco fuimos educados a reconocer y respetar todas nuestras tradiciones, de lo contrario entenderíamos fácilmente la expresión espiritual de umbanda y los cultos afro, provenientes de la cultura de los negros y de los indios. Los mismos que pelearon junto a Artigas por la Independencia y la Patria Grande.
Los principios básicos de Atabaque coinciden con la sociedad inclusiva que propone el progresismo de izquierda: respeto por los semejantes, cuidado de los recursos naturales, solidaridad, equidad e igualdad de oportunidades en el acceso y disfrute de los derechos sociales y económicos.
En este período de gobierno se crearon 180.000 puestos de trabajo amparados por consejos de salarios y seguridad social, bajó el porcentaje de desocupación, se redujo la pobreza y la indigencia, la crisis mundial no se sintió, creció la inversión poderosamente que es la que mueve el empleo, aumentó el empleo formal y el poder de compra de las pasividades, se facilitó el acceso a la vivienda propia para sectores humildes. Para las familias de menores recursos hubo aumento en el monto y la frecuencia de las asignaciones familiares, y se está pensando en ayudar especialmente a las jefas de familia, a las madres solas, se instauró la jornada de ocho horas para los peones rurales, hay beneficios laborales para las trabajadoras domésticas, se han votado leyes reconociendo la diversidad sexual, hoy exportamos a cien países para que siempre haya una velita encendida, en fin.
Los cambios se han generado y deben ser consolidados, por eso necesitamos otro período para cambiar más o experimentar los cambios porque el proceso es lento y se necesita paciencia.
Si tuviéramos cercanía con la Naturaleza como propone la liturgia sagrada afroindígena, sabríamos esperar los tiempos necesarios para cosechar buenos frutos.
Hoy encontramos un espacio de expresión política en el Espacio 609 y a quien crea que podemos aportar en la lucha por un país sin exclusiones, le pedimos su voto para llegar a tener un legislador con esta sensibilidad en el Parlamento.
Para que un diputado negro no sea la excepción que confirma la regla.
Estamos en el lugar doce en la Lista 609. Es difícil pero no imposible y tenemos la ventaja de creer en los milagros.
Digo saravá grande por Pepe Mujica Presidente y por más Frente Amplio y les invito a contarle a la gente que aún no sabe qué votar, la justicia social que este Gobierno está poniendo en práctica.
Para terminar dejo una reflexión anónima:
Dicen que lo único que necesita el mal para triunfar es que las mujeres y hombres buenos no hagan nada.
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