Seguiremos avanzando en seguridad social

Asumimos el gobierno con el compromiso de atender en primer lugar a los sectores más sumergidos de nuestra sociedad. Luego, tratar de resolver la mayor cantidad de reivindicaciones, muchas de ellas pendientes desde la dictadura, cosa que en 20 años de democracia no hubo voluntad de impulsar por parte de los gobiernos que se sucedieron, no obstante tener mayoría absoluta en el Parlamento.

Cuando se hace un balance en materia de seguridad social es imprescindible tener presente lo anterior, estableciendo claramente de qué situación partimos el 1º de marzo de 2005 y a qué resultados hemos llegado hasta el momento y además, qué cosas falta continuar o desarrollar en un próximo gobierno.

 

Los avances

1) En el quinquenio anterior las pasividades perdieron un 26% de poder adquisitivo.

Desde principios de 2005 comenzaron a aplicarse ajustes diferenciales a las pasividades más sumergidas, un 6% para las jubilaciones hasta 3 BPC (hoy $ 5.836) y el mismo porcentaje para las pensionistas mayores de 65 años, con el límite de $ 5.836.

Esto, junto al incremento del Salario Mínimo Nacional y fundamentalmente, por la reinstalación de los Consejos de Salarios, que trasladaron el aumento real de los sueldos y salarios a las pasividades, provocando hasta la fecha la siguiente situación:

– Las pasividades más bajas ­hasta $ 5.836­ han tenido una recuperación real de su poder adquisitivo del 30%.

– El resto de las pasividades recuperó hasta hoy algo más del 20% de su poder adquisitivo.

Es decir que las pasividades más bajas ya siguieron de largo respecto al 26% perdido, mientras que las demás están a un 6% de recuperar lo perdido. Pero falta un detalle. El ajuste próximo al 1º de enero de 2010, que según indica el Instituto Nacional de Estadística ya llegó al 10,53% hasta el 31 de julio, con una inflación del 5,11% al 31 de agosto, lo cual supone, en proyección, un ajuste de pasividades, seguramente superior al 15% el 1º de enero y un nuevo porcentaje de recuperación del poder adquisitivo de todas las pasividades.

2) La jubilación y pensión mínima fue evolucionando desde julio de 2007 hasta el 1º de julio de este año, situándose en $ 2.916, más de un 50% de incremento desde 2007.

¿Pero de dónde partimos?

De jubilaciones entre $ 500 y $ 800 y pensiones aún menores.

El incremento en esta Administración fue superior al 500%, hasta ahora, pues esta historia continuará en nuestro próximo gobierno.

3) Reliquidación de las jubilaciones concedidas por el Acto 9 de la dictadura, cuyos topes no fueron elevados como disponía la Ley.

Ahora se está amparando a casi 10.000 beneficiarios con la nueva Ley.

4) Aunque todavía resulte insuficiente, se amplió el acceso de jubiladas y jubilados a la prima por edad, otro asunto, como los anteriores, que no se resolvió en los 20 años posdictadura.

5) Reliquidación de jubilaciones y pensiones de las y los trabajadores de la construcción, ya que se les calculaba la pasividad sobre los salarios líquidos.

La Ley cambia el procedimiento hacia adelante, pero como este asunto viene desde 1975, unos 15.000 jubilados y pensionistas actuales ya ingresaron al proceso de revaluación de sus pasividades.

6) Ley de 8 horas para los trabajadores rurales y pago de horas extra. Conquista histórica promovida desde el Poder Ejecutivo, amparando ahora a todos los trabajadores del agro sin excepción.

7) Ampliación del registro y los beneficios de seguridad social para 20.000 trabajadoras domésticas, llegando con estos nuevos ingresos a 55.000 trabajadoras amparadas.

8) Ley de Flexibilización para el acceso a beneficios de la seguridad social, conteniendo los siguientes componentes:

a) Reduce de 35 a 30 años la causal de años trabajados y reconocidos por el BPS.

b) Se computa para las mujeres trabajadoras un año de actividad por cada hijo nacido vivo o adoptado hasta un máximo de 5.

Gran avance que atenúa la discriminación de la mujer en el mercado de trabajo.

Por este mecanismo ya han accedido a la jubilación cerca de 1.500 trabajadoras.

c) Subsidio por actividad compensada, otorgado a trabajadores/as con 58 años de edad y 28 años de servicios registrados, por un máximo de 2 años. La condición es tener 1 año de desocupación previa.

Al término del subsidio, automáticamente se accede a la jubilación común.

d) Acceso a la jubilación por edad avanzada a los 65 años con 25 años de servicio.

e) Mejores condiciones para lograr el subsidio transitorio por incapacidad parcial y la jubilación por incapacidad total.

9) Ley para jubilación de los artistas, exceptuando plásticos y escritores.

Se trató de concretar en el gobierno anterior, sin éxito.

Un nuevo espaldarazo para nuestra cultura.

10) Nuevas Asignaciones Familiares ­en el marco del Plan de Equidad­ para aquellos hogares de menores recursos.

Se paga mensualmente a razón de $ 700 por hijo en edad escolar y $ 1.000 para los que cursen enseñanza media.

Se requiere acreditación de estudios periódicos, así como exámenes médicos frecuentes, para seguir cobrando el beneficio.

Han accedido más de 300.000 niños y jóvenes siendo las madres las que, según la Ley, tienen preferencia para el cobro de dichas partidas.

11) Ley que atiende situaciones reivindicativas pendientes de ex trabajadores de la industria frigorífica ­alrededor de 600 beneficiarios.

12) Préstamos sociales del BPS a bajo interés para tratamientos dentales, prótesis, lentes o audífonos.

Además los planes de Salud Bucal se han extendido gratuitamente a los niños de familias de bajos recursos.

13) Leyes para la Caja Bancaria, salvándola del quiebre, y Caja Policial, dirigida en lo fundamental al personal policial de los escalafones más bajos.

14) Política sistemática del BPS para regularizar trabajadores, además del ingreso al mercado formal de trabajo de 180.000 trabajadores que engrosan, como nunca antes, los registros del BPS, que al momento llegan a 1.200.000 afiliados.

15) El notorio incremento de las y los trabajadores registrados en el BPS, la política de abatimiento de adeudos a través de una Ley que da facilidades ­de cumplimiento estricto­ de aportes patrones atrasados, sumados a los retenidos a las y los trabajadores y no vertidos al BPS, el ingreso del impuesto del IASS a las arcas del BPS ­entre otros factores­ sumados a la eficaz labor del Directorio del organismo, ha derivado en un superávit destinado a solventar actuales y futuros beneficios de seguridad social.

Estaría radicalmente cuestionado si llegaran a prosperar algunas propuestas del candidato Luis Alberto Lacalle, hechas públicas recientemente.

Esto es:

a) Derogación del IASS, solventado por el 5% de las jubilaciones más altas, básicamente de políticos y militares.

b) ¡La irresponsable propuesta y compromiso de eliminar los aportes patronales a la seguridad social!

 

16) Ley del Instituto del Adulto Mayor ­aprobada recientemente­, de una gran importancia por los objetivos concretos que persigue.

17) Ley que otorga facilidades a entidades deportivas, profesionales y amateurs, amparando además a los deportistas involucrados en los beneficios de la seguridad social.

De los 17 avances que se han descrito, ninguno, absolutamente ninguno, había sido resuelto en 20 años de gobiernos del Partido Colorado y del Partido Nacional.

Esto tiene un solo nombre: Cambios concretos y no promesas.

Y como nuestro objetivo primordial es el bienestar de la gente, esta tarea, aún inconclusa, debe continuar en el próximo gobierno, para lo cual todas y todos, sin exclusiones, tienen la palabra soberana.

 

Los compromisos de futuro

1. Culminar en el próximo gobierno los avances inconclusos ya mencionados.

2. Elevación de los topes para el ingreso de muchos más jubilados y pensionistas al Sistema Nacional Integrado de
Salud, priorizando a personas discapacitadas o con enfermedades crónicas. Además se debe evitar que quienes acceden a ese derecho lo pierdan por excederse levemente del tope.

3. Continuar elevando la jubilación y pensión mínima, extendiéndola a pensionistas menores de 65 años.

4. Para los ajustes diferenciales de futuro, para la extensión de la prima por edad y otros beneficios, se tendrán en cuenta exclusivamente los ingresos de jubilados y pensionistas, al margen del promedio de ingresos del hogar en el que residen.

5. Planes de vivienda que contemplen los requerimientos más acuciantes de la demanda pendiente, cuestión que ahora se puede abordar con los cambios sustantivos que se han procesado, que incluyen el control directo de las organizaciones de jubilados y pensionistas de todo el país.

6. Aumento del mínimo no imponible para el pago del IASS, hoy ubicado en $ 15.552, así como nueva rebaja del IVA en un 2%, siendo éste el impuesto más agresivo para los sectores de ingresos bajos y medios.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje