Y al final no tuvimos recesión

1) La Información Reciente de la Economía

De acuerdo a los datos informados esta semana tenemos que durante el 2º trimestre del año la economía muestra un crecimiento económico de 0,5% del producto y esto llevará el crecimiento al 1,2% para lo que resta del año y se estima un crecimiento del 3,5% para 2010. Esto sucedió luego de haber caído el PBI 2,3% en el primer trimestre de 2009.

Por ende, lo más importante ha sido que luego de un trimestre de caída el PBI no cayó más y por ende no tuvimos recesión ya que ésta existe cuando hay caída del producto dos trimestres consecutivos y eso no sucedió en Uruguay como ha pasado en varios países. Es decir, hemos sido de los pocos países del mundo que no hemos sufrido la recesión.

Si lo miramos del lado de la oferta, es decir por sector de actividad, tenemos que:

* la industria tuvo un crecimiento de 0,8%;

* la construcción de 0,9%, donde seguramente hubo un impacto de la inversión pública;

* el comercio y en las otras actividades que están asociadas a los servicios el 0,3%

* transporte y comunicaciones un 2,3%

El sector agropecuario tuvo un descenso leve debido a la sequía, que afectó la producción de carne, bajando 0,7%; y el sector electricidad, gas y agua tuvo una contracción muy fuerte de 30% porque la falta de lluvias afectó la generación de energía eléctrica, pero con una incidencia pequeña en la actividad económica nacional tomada en su conjunto.

Miremos del lado de la demanda. La demanda se conforma con el gasto de las familias (consumo privado) y el gasto del gobierno, que conforman la demanda interna, y a eso se le suma la demanda externa, es decir las exportaciones.

Lo que sucedió fue lo siguiente:

* el gasto del gobierno aumentó 6,5%

* el consumo privado aumentó en 1%

* las exportaciones aumentaron casi 1%.

Y es obvio que debemos recordar que este comportamiento se dio en un marco de crisis internacional muy relevante ya que la recesión de la economía mundial fue la más fuerte en muchas décadas, con una caída drástica del comercio mundial, en especial la demanda desde los países desarrollados.

En síntesis, los datos muestran que Uruguay se diferenció del resto de los países de la región y del mundo, y que, a diferencia de ellos, no ingresó en una etapa de recesión en el contexto de la crisis financiera internacional.

2) Los impactos de esta crisis internacional.

Todos tenemos presente los impactos de las últimas dos grandes crisis vividas por el país, en 1982 y 2002.

Fuga de capitales y especulación financiera en primer lugar, caída espectacular de salarios en segundo lugar y alto desempleo en tercer lugar.

En este período, en primer lugar, el sistema financiero se ha mantenido estable, sin ataques especulativos ni fuga de capitales. Por el contrario se ha mantenido el flujo de capitales hacia el país y mejor aún se ha mantenido el ritmo de ingresos de capital para inversiones productivas.

En segundo lugar siguen creciendo los salarios y se estima un crecimiento superior al 5% del salario real este año, acumulando casi 25% en el quinquenio.

En tercer lugar la tasa de desempleo se ha mantenido en el entorno del 7%, la más baja de la historia reciente del país.

Y por ende en este año tan difícil por la coyuntura internacional se va a seguir reduciendo la pobreza, continuarán aumentando los ingresos de salarios y jubilaciones y se mantendrá en niveles bajos el desempleo.

3) Algunas comparaciones útiles

Normalmente en una crisis suceden hechos de impacto para una sociedad. Sólo quiero tomar dos hechos que los uruguayos y las uruguayas hemos sufrido y que han sido la tónica de las crisis anteriores:

a) la caída de los salarios

b) el aumento del desempleo

Porque siempre que ha habido crisis, hasta este período de gobierno, la crisis la han pagado los trabajadores con rebajas salariales y pérdida de fuentes de trabajo.

Veamos qué pasó en 1982, 2002 y en 2009.

El gráfico 1 nos muestra la evolución del salario en los años de desenvolvimiento de la crisis.

(Ver gráfico 1)

El gráfico es claro respecto a los impactos de la crisis en los trabajadores. El salario real se derrumba después de la crisis del 82 y de 2002 y sigue creciendo en 2009.

El gráfico 2 nos muestra la tasa de desempleo de 1983, inmediatamente posterior a la ruptura de la «tablita cambiaria» que desembocó en la crisis de 1983 hasta 1985, la tasa de desempleo de 2003, posterior a la crisis de 2002 y la tasa de desempleo promedio de julio de 2008 a julio de 2009.

(Ver gráfico 2)

Es claro el gráfico; mientras en las crisis anteriores la tasa de desempleo se disparó, en esta crisis no hay cambios y se mantienen la tasas de desempleo en los niveles más bajos de la historia moderna del país.

En síntesis, la costumbre uruguaya de la política económica era que cada vez que venía una crisis la pagaban los trabajadores con menos salarios y más desempleo. Esta costumbre se desterró en este período de gobierno, porque esta vez se protegió a los trabajadores de los impactos de la crisis.

4) ¿Por qué sucedió esto?

Es evidente que durante estos meses del último año, los neoliberales auguraban por todos los lados que se los quisiera escuchar que se venía la hecatombe de la economía uruguaya. Pedían a gritos reducir el gasto social (la «motosierra»), rediscutir los acuerdos salariales reduciendo el salario real, reducir los salarios públicos, habilitar flexibilizaciones en el empleo incentivando los despidos y tantas cosas más que iban a «solucionar» la crisis que se venía.

Sin embargo el gobierno optó por otro camino.

Por un lado mantuvo el aumento de los salarios y las jubilaciones, por otro fortaleció la red de protección social y de salud y finalmente potenció la inversión pública. Todo lo contrario a lo que recomendaban los neoliberales, cuyos fracasos se cuentan por decenas.

Porque, como ya dije, primó la convicción de izquierda de que los impactos de la crisis no los pagarán ni los trabajadores ni los sectores más pobres. Por ello no hubo rebaja salarial ni hubo ajuste fiscal.

Y fiel a esa convicción acompañó este proceso con medidas de exoneración tributaria, de aplazamiento de tributos, de creación de Fondos de emergencia, etc, etc, para amortiguar el efecto en los sectores más perjudicados por la reducción de la demanda externa.

También en estas medidas el gobierno se diferenció de otras épocas ya que tuvo en cuenta la situación de las empresas afectadas. En particular en el agro tuvo una especial preocupación por la producción familiar.

Y al mismo tiempo, al mantener los acuerdos salariales y la red de protección social mantuvo el nivel de consumo interno y con ello sustituyó parte de la demanda externa que cayó.

En síntesis, frente a la crisis internacional, frente a los agoreros del derrumbe, el gobierno, adoptando una política anticíclica de prevención y fortaleciendo la red de protección social y la producción nacional, consiguió como resultado que los uruguayos estuviésemos protegidos de la crisis internacional.

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