¡No sólo de motosierra vive el hombre!

En mis artículos publicados en «Carta Popular» y en LA REPUBLICA está escrita parte de la historia del deterioro del país durante la década del 90, que fuera originado por nefastas políticas económicas, financieras, sociales y productivas. Los que gobernaban eran el Partido Colorado y el Partido Nacional, con la Presidencia del Dr. Julio María Sanguinetti y el Dr. Luis Alberto Lacalle, respectivamente.

Es bueno recordar, cuando en la campaña política de la derecha se pretende ocultar y barnizar la realidad, cómo se perjudicó al Uruguay y a su gente cuando se implementó: la apertura indiscriminada de mercados, lesionando la industria nacional; la absoluta libre competencia; las privatizaciones a lo Menem; los privilegios hacia el sistema financiero; la priorización de políticas fiscales antes que las sociales; la desregulación laboral y no convocatoria a los Consejos de Salarios; la falta de resolución sobre la violación de los derechos humanos.

Por ello lo del título, la serie de supuestos errores políticos del candidato a la Presidencia por el Partido Nacional, Dr. Luis Alberto Lacalle, no son tales, son sus verdaderos pensamientos y sentimientos políticos y de clase. Hoy con horror, para los uruguayos patriotas, humanos y sensibles, escuchamos estupefactos que habla de la utilización de la motosierra para recortar el gasto social; que llama a los capitales nacionales y extranjeros a no invertir en nuestro país; que en una actitud delirante pretende comparar la Tarjeta Joven con el exitoso Plan Ceibal; denigra a los ciudadanos pobres anunciando la instalación de baños y peluquerías alrededor de los asentamientos irregulares; se opone a democratizar al Estado al negarse al ingreso por sorteo o concurso en los gobiernos departamentales; arremete contra los sindicalistas negándose a reconocer al sindicato policial y anuncia la derogación de leyes de avanzada, como la referida al Ordenamiento Territorial. Se opone a que los uruguayos que residen en el exterior puedan votar y aconseja no votar la anulación de la Ley de Caducidad.

Antes de continuar quiero precisar que es bueno no olvidar que, gobernara el Dr. Lacalle, el Dr. Sanguinetti o el Dr. Jorge Batlle, ambos partidos tradicionales siempre votaron en forma conjunta las leyes más retrógradas y perjudiciales para la mayoría de los ciudadanos.

Citemos algunos ejemplos de ayer, o sea de principios de los años 90:

– El cierre del establecimiento «El Espinillar», al desecharse por parte del Dr. Lacalle la plantación de caña de azúcar, originó una paralización productiva y laboral, en particular en los pueblos de Constitución y Belén, que junto con la eliminación de los trenes de pasajeros los convirtió en pueblos fantasmas; se vio afectada Bella Unión y zonas adyacentes, con desempleo y extrema pobreza, que significó en «Las Láminas» el 53/1.000 de mortalidad infantil.

– En esa época las crisis sociales se desencadenaban en distintos puntos de América, con estallidos sociales, por las políticas neoliberales que se aplicaban. «Nuestros gobiernos facilitan las importaciones, no protegen a las industrias de la producción, restringen los créditos por intermedio de los cuales se podrían tecnificar y volver más eficientes y competitivos nuestros productos, y además anclan el dólar americano que facilita el ingreso de productos foráneos y dificulta las exportaciones». Simultáneamente disminuían la inversión pública y continuaban aplicando dolorosos ajustes fiscales, lo que hace decrecer el poder adquisitivo de salarios y pasividades;

– Integré en 1994 la Comisión Investigadora en la Cámara de Representantes, por irregularidades en la venta del Banco Pan de Azúcar. Los resultados de la investigación indicaron que una vez más se perjudicó a los uruguayos dilapidando los dineros del Estado con negocios vergonzosos, respecto a los cuales quedó demostrado que hubo corrupción e irregularidades que justificaron que el Poder Judicial procesara a técnicos de primera línea del Partido Nacional, como el Cr. Enrique Braga. En esa fecha decía: «Se han invertido 450 millones de dólares en el salvataje de la banca gestionada, de los cuales 220 millones de dólares fueron destinados al BPA».

– Terminando el gobierno del Dr. Lacalle y comenzando el del Dr. Sanguinetti en marzo de 1995 decía en mis artículos: «Pero también, como ha acontecido durante décadas, el reparto de cargos jugó un papel importante en los acuerdos (blancos y colorados). El sistema político se desprestigió acentuadamente por esta práctica de ‘repartijas’ que la opinión pública rechaza severamente». El clientelismo era una práctica permanente de los partidos históricos;

– En agosto de 1994, bajo la presidencia del Dr. Luis Alberto Lacalle, denunciaba en mis artículos la balacera criminal efectuada por las fuerzas del Ministerio del Interior, recuérdese al Dr. Gianola, en zonas cercanas al Hospital Filtro, y decía: «Demostrando su insensibilidad, soberbia, frivolidad, indolencia y superficialidad, la dirigencia del Partido Colorado y la del Partido Nacional, encabezada por el propio Presidente de la República, no expresaron un solo gesto de dolor, indignación o de consuelo para las víctimas resultantes de la salvaje agresión autorizada por el ministro del Interior, Angel María Gianola».

Estas son apenas algunas perlas del extenso rosario de medidas que se implementaron en los últimos gobiernos de los partidos tradicionales. ¿Qué diferencia con lo realizado por el gobierno actual que preside el Dr. Tabaré Vázquez? Es necesario que los uruguayos tengamos memoria y recordemos, con claridad, la responsabilidad que tuvieron los gobiernos de derecha en el acelerado deterioro económico y del tejido social en Uruguay.

La opción por el voto debe ser la de posibilitar que un nuevo gobierno del Frente Amplio, con Mujica – Astori, continúe saneando y engrandeciendo nuestra República.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje