Algunas puntualizaciones en relación con el gasto público Social

El análisis publicado en el semanario Búsqueda el último jueves en la página 18 presenta dos características que a nuestro juicio no permiten advertir la verdadera prioridad que asignan los gobiernos a los diferentes rubros presupuestales.

 

En primer lugar, el análisis es presentado calculando el promedio de la distribución del gasto de los cinco años de gobierno de las cuatro administraciones anteriores comparados con los primeros cuatro años de gobierno del Frente Amplio. Esta forma de realizar el análisis oculta que al comenzar un nuevo período de gobierno las autoridades se enfrentan a una estructura del gasto dada, y que cuentan con cierta discrecionalidad para ir modificando a lo largo del período dicha estructura por lo que la presentación de promedios esconde la verdadera evolución.

Por otro lado la no inclusión del último año de gobierno del Frente Amplio subestima los verdaderos logros obtenidos.

 

En segundo lugar, es importante destacar que en el análisis de composición del gasto se incluyen algunos items en relación con los cuales los gobiernos no tienen margen para aplicar su discrecionalidad, y que por consiguiente tampoco permite evaluar la verdadera importancia otorgada por las administraciones a los rubros que quieren jerarquizar.

 

Si lo que se quiere analizar es la prioridad asignada por cada gobierno a los distintos rubros, existen elementos que deben dejarse fuera del análisis. Un ejemplo de esto es la inclusión de los pagos por intereses de la deuda. Incluir este rubro altera los resultados a los que se arriba en el artículo de manera notable.

La crisis de 2002 produjo un aumento importante de la deuda pública con el consiguiente aumento de los pagos por concepto de intereses. Este gasto constituye una herencia, e incluirlo en la distribución del gasto para analizar las prioridades del gobierno no es correcto.

 

Una alternativa que consideramos más ajustada es el análisis de los gastos como porcentaje del PBI.

 

Si analizamos la evolución del gasto en educación como porcentaje del PBI nos encontramos con que el gobierno del Frente Amplio comenzó su gestión con un gasto de 2,9% comprometiéndose a aumentarlo y llevarlo al final del período a un 4,5%, meta que se está cumpliendo

Esto contrasta claramente con la prioridad que el gobierno del Partido Nacional, por ejemplo, asignó a la educación.

Dicho partido político comenzó su gobierno en el año 1990 con un gasto en educación que alcanzaba al 2,3% del PBI, terminándolo con un gasto de 2,1%, lo que llevado a pesos en valores constantes representa una caída de 5% en el gasto real asignado a este rubro.

 

Esto demuestra claramente la prioridad asignada por cada gobierno a la inversión en educación. Mientras el Dr. Lacalle termina su gobierno con 2,1%, el Frente Amplio lo hace con 4,5% representando más del doble en términos de PBI.

(Ver gráfico 1)

 

 

* el 5º año del gobierno del Frente Amplio corresponde al gasto proyectado.

En materia de gasto en salud ocurre algo similar. Para los cuatro primeros años de gobierno el gasto en salud como porcentaje del PBI fue superior en el gobierno frenteamplista.

La siguiente gráfica muestra la evolución, dejando clara la prioridad asignada por el gobierno actual al gasto en salud.

Comparando las variaciones porcentuales nos encontramos con que en el actual gobierno se aumentó el gasto en Salud como porcentaje del PBI en un 30%, cifra que contrasta claramente con el 11% del período nacionalista.

Es importante destacar que está previsto para el año 2009 un aumento del gasto en salud que queda fuera del análisis.

(Ver gráfico 2)

 

 

En términos generales, analizando la evolución del Gasto Público Social (educación, salud, protección social, vivienda, y otros programas sociales) como porcentaje del gasto total se observa un aumento del mismo en el gobierno del FA pasando de 60% en 2004 a 74% en 2008. Esta evolución se explica principalmente por los aumentos presupuestales otorgados a Salud, Educación, Asignaciones Familiares, etc.

Durante el gobierno nacionalista se pasó de 59% a 68% entre 1990 y 1994. Sin embargo, correspondería tener en cuenta que este aumento, menor al producido en el gobierno del FA en sólo cuatro años, se explica fundamentalmente por la decisión popular en el plebiscito de 1989 de indexar las pasividades con el Índice Medio de Salarios y no a una decisión del gobierno.

(Ver gráfico 3)

 

 

En definitiva, se entiende que el análisis realizado no es correcto para destacar las prioridades de los gobiernos, justificándose esta opinión en la no separación del gasto discrecional del no discrecional y de la utilización de promedios, que al dejar fuera del análisis la evolución del gasto y no incluir el último año de gobierno frenteamplista ­para el cual está previsto continuar con el aumento del presupuesto asignado a la inversión social­ esconde las verdaderas prioridades presupuestales.

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