EDITORIAL

Lula quiere involucrar  a Obama en la gran salida

La Unasur acordó ayer realizar «lo más rápidamente posible» una cumbre presidencial para abordar el tema de la posible utilización de bases militares en Colombia por parte de Estados Unidos, destinadas a combatir el narcotráfico y el terrorismo.

Inicialmente se fijó una cita de cancilleres y ministros de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, para el 27 de agosto en Quito, y posteriormente una cumbre presidencial en Buenos Aires, sin fecha determinada aún.

A la vez se conoció, una vez más, una actitud sensata del presidente de Brasil, quien a partir del principio de no intervención en los asuntos internos de los países y a la vez contrario a la instalación de bases militares extranjeras al Continente, propuso integrar a un debate al presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Es así que el jefe de Estado de Brasil propuso a su homólogo de Ecuador y presidente de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), Rafael Correa, que se piense en la posibilidad de invitar al gobierno de Estados Unidos a «una discusión a fondo» sobre sus relaciones con la región, que están en crisis por la instalación de bases militares estadounidenses en Colombia.

«Tú, como presidente, Rafael, de Unasur, tal vez fuese el caso de pensar que en algún momento podrías invitar al gobierno de Estados Unidos para una discusión a fondo sobre las relación de ellos con Sudamérica», expresó el mandatario brasileño.

Lula Da Silva consideró que es necesario que el diálogo con el gobierno estadounidense no esté subordinado en función de lo que hace el Departamento de Estado. «¿Recuerdas aquella reunión de Trinidad y Tobago, (el presidente Barack) Obama, pidió la reunión con Unasur y fue una bella reunión».

El presidente de Brasil también opinó que «esto va a resolverse con mucha conversación, con mucho debate, diciendo las verdades y la gente va a tener que oír cosas que no les gusta».

Esa actitud de Lula apunta a involucrar a Estados Unidos en la salida regional, porque no quiere ir a una confrontación contra la primera fuerza militar del mundo, porque eso alteraría negativamente el clima político de paz en las Américas del Sur del Río Bravo, que ha sido fundamental para el avance de las fuerzas progresistas.

Este planteo de diálogo surge de parte de un país como Brasil cuyas fuerzas armadas están preparadas y entrenadas para defender la Amazonia, contra potencias tecnológicamente superiores, como es el caso de Estados Unidos.

Es de esperar que en nuestro país todos los partidos políticos, que felizmente han rechazado la instalación de bases militares en Colombia alineándose detrás del gobierno de Tabaré Vázquez, no caigan en la tontería de igualar la solidaridad de Venezuela con Bolivia, lo que es muy distinto a instalar bases militares. Este pecado, por cierto, ya lo cometió el doctor Luis Alberto Lacalle cuando reclamó que se rechace la existencia de bases militares en Bolivia cuando no existen.

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