La paz en la región y la dignidad oriental
Mientras en este país discutimos sobre la empresa de limpieza en el Hospital Maciel o en relación a la «primavera» climática que nos ha invadido, en el resto de América del Sur están todas las miradas centradas en Colombia y en la instalación de bases militares de Estados unidos, que en un principio eran cinco y ahora parecen ser ocho.
Mientras esto ocurre, un lúcido presidente de la derecha latinoamericana pro estadounidense, como es el presidente de Colombia Alvaro Uribe, recorre el continente tratando de explicar por qué esa nación le dejó paso a las fuerzas militares de la primera potencia mundial, para que se instale en su territorio con el pretexto de colaborar en la lucha contra el narcotráfico, uno de los flagelos del mundo moderno que se expresa en medio de la crisis global del neoliberalismo.
Ese presidente, que mañana estará presente en nuestro país para dialogar con el presidente Tabaré Vázquez, cosa que ya ha hecho con otros primeros mandatarios, es el mascarón de proa de las políticas guerreristas e imperialistas de la herencia de George W. Bush, que por cierto no ha podido desmantelar el presidente de Estados Unidos Barack Obama.
La tensión entre Colombia, Estados Unidos y el resto de la región ha llegado a tal extremo, que la entrevista entre la fórmula presidencial del Frente Amplio, José Mujica y Danilo Astori, y el presidente de Brasil Luz Inacio «Lula» Da Silva, se tuvo que correr unas horas porque el primer mandatario de este país recibió a un alto general del Ejército de Estados Unidos, asesor de Obama, con la triste tarea de explicar por qué la primera potencial mundial en crisis, tiene derecho a instalarse en nuestros territorios soberanos.
El diputado brasileño José Genoino, del Partido de los Trabajadores, dijo que Estados Unidos se vale del «pretexto» de la lucha a las drogas y a la guerrilla para disimular sus aspiraciones «expansionistas» e instalar bases en Colombia.
Genoino pertenece al Partido de los Trabajadores, del presidente Luiz Lula da Silva. «Estados Unidos está utilizando el viejo pretexto del tráfico de drogas y las FARC (guerrilla colombiana) para establecer fuerzas militares en Colombia, algo que no se justifica desde el punto de vista de su seguridad nacional», afirmó Genoino en entrevista con ANSA.
La reacción de Mujica y Astori ha sido contundente y serena. El presidenciable señaló que «no es buena la instalación de este tipo de bases» y las calificó como un «convidado de piedra».
Por su parte trascendió desde fuentes del Poder Ejecutivo aseguraron que el presidente Vázquez escuchará la posición del mandatario colombiano, pero sostendrá la posición histórica del Frente Amplio contraria a la instalación de bases militares de Estados Unidos en la región.
No podía ser de otra manera, porque en esta instancia se juega la dignidad de la sociedad uruguaya y la paz en la región. Lo que no es poca cosa.
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