Serenidad es lo principal para enfrentar a la gripe A
«Lo sigo afirmando porque me consta: el Ministerio de Salud Pública está ocultando que hubo una muerte por gripe A», enfatizó el diputado del Herrerismo Jaime Trobo. Estas palabras fueron publicadas en el diario «El País» el 26 de junio, dos días antes de las elecciones internas, en plena veda electoral.
Después de esos dichos Trobo no volvió sobre el tema, prefirió olvidarlo. Es que el daño ya estaba hecho: la duda había sido sembrada en la sociedad y el legislador se mostraba ante sus potenciales electores como un servidor público limpio y puro, preocupado por la salud de sus compatriotas.
El viernes pasado la ministra de Salud, María Julia Muñoz, acusó al intendente de Soriano, Guillermo Besozzi, de usar la gripe H1N1 con «fines políticos» porque había propuesto suspender todos los espectáculos públicos y prorrogar las vacaciones de invierno, una medida que las autoridades de la educación rechazaron.
Por su parte el candidato a la Vicepresidencia del Partido Nacional, senador Jorge Larrañaga, dijo que la respuesta de la ministra de Salud es insólita. «No hay tiempo para el aseo de las escuelas que tienen turnos y es lo que yo le pedí al doctor Javier García que aparte de ser diputado es médico, que le trasladara la sugerencia a la ministra para que se estudiara en el ámbito técnico. ‘No’, contestó de una manera insólita, como que nosotros pretendemos politizar el tema de la salud. No somos como ellos», afirmó.
El debate ya está instalado. Lo cierto es que el diario «El País», principal articulador de la campaña electoral del Parido Nacional algo así como el intelectual orgánico de la restauración neoliberal ha dejado de lado todos los temas de seguridad pública para abrirle paso a la gripe A, donde todos sabemos que publicitariamente dará mucho réditos, en tanto el combate a esta pandemia y su posterior derrota no es cuestión de horas y tampoco es cuestión exclusiva de los uruguayos.
Ante este tipo de enfermedad de rápida propagación, no cabe otra actitud que una sociedad unida, serena, con capacidad de reflexionar ante el peligro, tomando todas las precauciones, impidiendo que la alarma invada nuestra cultura donde sólo tenga futuro el Apocalipsis.
En el momento de escribir estas líneas son once las personas que han fallecido y en el 99% de los casos se trató de compatriotas que sufrían distintos tipos de enfermedades. Por ello la gripe A no debe provocar una alarma generalizada, en tanto no es una enfermedad extremadamente peligrosa, pero igualmente hay que enfrentarla con los manuales de la ciencia en la mano.
El gobierno y las autoridades sanitarias están actuando con cautela y responsabilidad, pensando en los uruguayos y no en la suerte de determinada fuerza política. Es de esperar que todos los actores políticos, las organizaciones sociales y empresariales sepan ponerse este desafío al hombro con el sentido republicano, humanitario y patriótico que la hora reclama.
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