Por las AFAPs: $ 370 y por el BPS: $ 614

La trampa de las nuevas jubilaciones

Hace cinco años tenemos la nueva Ley de Jubilaciones, la inefable Nº 16.713. Los actuales trabajadores, encepados en las AFAPs, no tuvieron opción y debieron caer en la trampa legalizada. Hasta el experto director-presidente en aquel momento les prometió la doble jubilación.

Sin embargo, a esta altura, todos los que acumularon los 35 años exigidos ahora, empezaron a recibir sus jubilaciones en el transcurso de los últimos meses.

El informe oficial ya conocido denuncia que, como promedio, los beneficiarios recibirán alrededor de $ 370 por los cinco años en que aportaron a las AFAPs.

La sorpresa surge cuando se analiza que, para los mismos cinco años, si se hubieran liquidado directamente en el BPS, habrían recibido $ 614.

Esto es algo insólito, que prueba que el nuevo sistema no le conviene para nada a los trabajadores uruguayos.

Es alarmante que exista esta diferencia, lo que demuestra que las idílicas promesas se transformaron en duras realidades para quienes no tienen alternativa de escape de este sistema injusto. Engañados por quienes defendían al nuevo sistema jubilatorio como el mecanismo ideal para un futuro seguro y hasta con doble rendimiento.

Con la presencia de las AFAPs, no sólo no se mejora el resultado económico, ni hablemos de duplicarlo, sino que hasta pierden el 40% de sus derechos.

Hoy nadie sale a comentar esta verdad, y los afectados tampoco pueden protestar. Sólo hemos escuchado al director por los pasivos que comentó esta nueva prueba que nos plantea una ley que se armó exclusivamente para pagar lo menos posible en el orden social.

Los políticos que dirigen en el BPS cumplen sumisamente las instrucciones extranjeras del BID o del Banco Mundial, que exigen la total restricción del gasto social. Paguen lo menos posible, y si pueden, ¡no paguen nada!

Esa es la manera de gobernar con resultado exitoso. A los beneficiarios pedirles hasta la patente del perro y como ahora hasta viven más años, que aporten hasta que se mueran. Así puede marchar bien la Caja de Jubilaciones, con la plata de los aportes hacemos lo que nosotros queremos. Como somos los administradores, se la prestamos a las AFAPs, la invierten en cualquier cosa, luego de sacarles la consiguiente comisión y que sea lo que Dios quiera. Y los jubilados que se embromen, capaz que mientras esperan, no resisten y ayudan al achique.

Los prisioneros de las AFAPs deberán pensar sobre su futura existencia y tendrán que buscar soluciones, si no no se jubilan nunca.

Este sistema hay que cambiarlo y debemos ser los directamente interesados (dicho en español, los trabajadores) los que busquen las soluciones más eficaces.

El BPS necesita muchos ajustes y está en nosotros conseguir que el organismo que maneja nuestros dineros logre imponer una verdadera obra solidaria para todos sus contribuyentes. No necesitamos cuatro directores de los partidos políticos para entrometerse en nuestros asuntos particulares.

Si trabajamos y nos recibimos de jubilados, experiencia es lo que nos sobra, dejen que nuestra caja la cuidemos entre todos nosotros.

No nos liquiden 40% menos en nuestras jubilaciones, es mejor que dediquen sus afanes a las diferentes profesiones universitarias a las que tuvieron acceso en nuestro querido Uruguay.

* Dirigente del Partido por la Seguridad Social   

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