Iglesias y mezquitas amenazadas con la judaización de Jerusalén
Desde su creación en 1948, Israel transformó el paisaje demográfico de Palestina y su capital, Jerusalén, acorde con su visión sionista. Parte de la táctica fue la violenta expulsión de los palestinos en 1948 y 1967, y la judaización de Jerusalén, incrementada durante las ‘negociaciones de paz’.
Cientos de propiedades de la Iglesia y las mezquitas fueron usurpadas por los terroristas sionistas durante la ocupación de Palestina en 1948 para la creación de Israel y después de la invasión a Jerusalén en 1967. Las mismas, transferidas al Fondo Nacional Judío (fundado en Londres en 1901), se arrendaron a europeos judíos emigrados ilegalmente.
La ONU exigió a Israel que «levanten las medidas y desistan de adoptar toda acción que altere el estatus de Jerusalén» (Res. 2253, 4/6/1967). Con caso omiso, «Israel confiscó 25.870 dunums de tierras en Jerusalén en los primeros años de ocupación» (Comisión del Consejo de Seguridad de la ONU, Nov. 1980/S-14268).
Los ataques a la libertad religiosa y a dignatarios musulmanes y cristianos fueron para silenciar las voces de dolor del pueblo palestino. Entre otros, el 20 de agosto de 1975 detuvieron al Arzobispo greco-católico de Jerusalén, Hilariom Capucci, y lo deportaron para siempre de Palestina (8 de noviembre de 1977). En tanto. El 21 de agosto de 2002 apresaron al arzobispo ortodoxo de Jerusalén, Atallah Hanna. Del mismo modo, encarcelaron a líderes musulmanes y «expulsaron de Jerusalén al imán Abisi de la Mezquita Al Aksa» (EFE, 9/7/2009).
El propósito sionista: Echar a palestinos cristianos y musulmanes e incrementar la judaización de la milenaria capital de Palestina. «El deseo de la legislación israelí es judaizar Jerusalén y vaciar la ciudad de palestinos». (Nabil Mashour, Consejo Arabe Ortodoxo, Jerusalén, Al-Hayat Al-Yadida, 25/5/2008).
Mientras, la Iglesia Ortodoxa Griega y el Patriarcado Latino de Jerusalén alertaron sobre las amenazas de demolición de sus propiedades. El Patriarcado Ortodoxo Griego, la Custodia Franciscana de Tierra Santa y administraciones cristianas recibieron el 27 de junio de 2009 órdenes de demolición de 500 de sus viviendas, sin importar que estas pertenezcan al patrimonio palestino desde hace centenares de años.
En su inicuo maletín tienen previsto demoler 1.900 viviendas en Jerusalén. Mientras, sus buldózer siguen excavando debajo del Predio de las mezquitas Al Aqsa (710dC) y Omar (690dC), buscando el derrumbe de las mismas. Sus túneles desde el oeste y el sur lograron derrumbes en Silwan e importantes fisuras en edificios históricos y en las paredes este y sur de la tercera mezquita del Islam. «La ocupación sigue excavando hasta lograr su peligroso objetivo de destruir la Mezquita Al Aqsa». (Hassan Khater, secretario general, Frente Islámico-Cristiano, Palestina TV, 17/8/2008).
Sedientos por desestabilizar, nada conformó al expansionismo sionista. Desde 1967 a Jerusalén la expandieron de 40 a 110 kilómetros cuadrados y sus nuevos límites alcanzaron a Hebrón en el sur y Nablús al norte. Con dinámica represiva. Las restricciones a la libertad de circulación son escabrosas, con más de 445 puestos de control militar israelí (mayo de 2009).
La estrategia de extensión de los límites de Jerusalén, con restricciones burocráticas y legales del uso de la tierra palestina por sus propios habitantes; la prolongación de los asentamientos en la mal llamada ‘Gran Jerusalén'; la edificación de 73.302 unidades para cobijar un millón de colonos judíos y la construcción del muro de apartheid de casi 780 kilómetros de longitud, son las bases de la limpieza étnica palestina. «La construcción del muro por Israel, la potencia ocupante, en territorio palestino ocupado, incluyendo el interior y alrededores de Jerusalén…son contrarios a la ley internacional» (ONU, Res. A/ES-10/L.18/R1, 19/7/2004).
Israel, para 2009 destinó 250 millones de dólares para aumentar el número de sinagogas alrededor de la mezquita Al-Aqsa y financiar 5.500 viviendas israelíes. «La Fundación Jerusalén para Investigación y Documentación denunció el ‘Plan Estratégico’ de la Autoridad de Antigüedades israelí para la Ciudad Vieja de Jerusalén, incluyendo el derrumbe de la Mezquita Al Aqsa para erigir el templo judío de Salomón». (Europa Press, 3/11/ 2008).
Las medidas sionistas de judaización son más peligrosas que la ocupación de la ciudad en 1967. Tan peligrosas como las palabras del premier Netanyahu al denominar «crecimiento natural de los asentamientos» (diario israelí Yedioth Ahrnoth 9/6/2009). Concepto rechazado por el derecho jurídico internacional. «La política y las practicas de Israel de crear asentamientos en los territorios palestinos…no tienen validez legal» (ONU-CS, Res. 446, 22/3/1979).
Las resoluciones del Consejo de Seguridad 252 y 267 de 1968 y 1969, consideraron: «Las medidas administrativas de Israel, que cambian la personalidad jurídica de Jerusalén, son inválidas». Con obscena actitud. El 30 de julio de 1980, Israel anexó Jerusalén Este a la parte Occidental ocupada en 1948, convirtiendo unilateralmente a la ciudad unificada en su capital.
El rechazo internacional fue unánime. La ONU exigió el «retiro militar de Jerusalén, no convertirla en capital, no modificar su status jurídico, y pidió a los países mantener sus embajadas en Tel Aviv» (Res. 478, 20/8/1980).
Duplicidad americana. Si bien el presidente Obama pidió congelar los asentamientos, su enviado para Medio Oriente, George Mitchell, reunido en Londres (6/7/2009) con el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, dio el visto bueno para construir 2.500 viviendas en asentamientos de Jerusalén (diario israelí Maariv, 8/7/2009).
La política del robo de tierra y destrucción desde Jerusalén hasta Gaza fue la política israelí de falsificación del pasado, demoliendo el presente y robando el futuro. «Asentamos poblaciones judías traídas de lejos, hemos heredado sus hogares (palestinos), cosechamos sus campos y recogemos los frutos de sus huertos y viñedos en las ciudades que les hemos robado» (sionista-judío Martín Bober, 1948).
Desde la memoria. Jerusalén, erigida 3500 años aC. por los jebuseos, cananeos-semitas de la genealogía palestina, se imprimió en 1805 aC capital de Canaan-Palestina con el reinado del cananeo Melquisadek. La presencia palestina se mantuvo firme. Y superó la barbarie del rey hebreo Herodes al enviar matar al recién nacido palestino Jesús o la del hebreo Sansón, que en Gaza destruyó la casa de los filisteos (palestinos), matando a centenares de ellos (La Biblia). Hasta 1948, Jerusalén en los atlas era capital de Palestina. Desde 1981, la Ciudad Vieja es parte del Patrimonio de la Humanidad. En 1982 formó la lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro por las amenazas que sufre.
La fugaz inserción histórica fue resaltar el derecho legitimo y natural palestino a su tierra, su herencia y sus raíces en Jerusalén.
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