El porvenir de una ilusión

Bandera pirata.

Fue un día helado. Se nos suspendió el alma. Un chucho recorrió las tiendas frenteamplistas. No me refiero al 28 de junio, sino al 5 de julio de 1992. Convocatoria no obligatoria (el referéndum se hacía con dos convocatorias libres y luego un plebiscito) que tenía por objeto que más del 25% del padrón electoral se pronunciara a favor de la realización de un Plebiscito contra la Ley de Empresas Públicas que vendía todas las empresas. Festejaba el herrerismo, y el Ing. Carlos Cat se animó a decir que eso demostraba que la inmensa mayoría de la población estaba a favor del gobierno. La ilusión duró hasta el 1° de octubre, donde la votación trepó al 29% y luego aquel 13 de diciembre de 1992 el 72% votó «SI» rechazando la ley que dejó a Antel en nuestras manos.

Tabaré era Intendente de Montevideo. El FA había sufrido una división cruel con el alejamiento del PGP y el PDC que habían conformado el Nuevo Espacio. Germán Araújo, el senador más votado y de gran arraigo no había acompañado desde su nueva radio (la 36) la movilización popular de esa primera convocatoria. El diputado Rodríguez Camusso decía por ejemplo «Este referéndum es una de las cosas más tristes que ha hecho el Frente Amplio en toda su historia… la propaganda que se realiza es insólita, ridícula, porque «se habla de blanco y negro, lo cual desnuda el concepto autoritario

Se refería a la bandera pirata que, a sugerencia de los compañeros de Perfil, sintetizaba nuestra propaganda contra las privatizaciones. Muy criticada pero muy efectiva. Algo así, o del estilo del Corto-Paradójico estamos necesitando al servicio de la fórmula unitaria del Frente Amplio.

En aquella época en el MPP y el movimiento social había contradicciones con sectores que impulsaban un referéndum más abarcativo (papeleta rosada).

En poco tiempo fue necesario realizar un debate autocrítico severo. Un memorable Plenario Nacional (en Casa Residentes de Salto) excelentemente dirigido por el Gral. Seregni (con buenas intervenciones, recuerdo las de Cores). Humildad de Germán con una autocrítica leal y su disposición para sumar. En el MPP se debatió y primó el apoyo a la papeleta blanca. Relanzamos la movilización y vencimos. Los órganos colectivos del Frente Amplio (tan criticados y denostados por algunos) siguen siendo insustituibles a la hora de debatir y fortalecer la unidad.

 

Aires de opereta

El final «maestoso ma non troppo» de la fórmula Fast creada ante la vista inerme del Honorable Directorio, fue un espectáculo digno de Gran Cuñado. Lacalle, rengo, le ofrece en discurso de 23 minutos en cadena nacional, la vicecandidatura al vencido Larrañaga. Cabizbajo y meditabundo. No se discutió ni se debatió nada. No hay Programa de Partido. Pero en nombre del «deber», el vencido acepta. El coro aplaude rabioso, y la orquesta ataca con música de fondo. Es un porvenir ilusorio.

Si yo fuera inversor desconfiaría. Es más, los verdaderos empresarios no se dejan llevar por los consejos de Lacalle. El se cree que puede ocasionar una corrida, pero no es así. Su conducta y antecedentes (¿volverán las oscuras golondrinas de las SAFI con su cuota de turbulencia y negocios negros?) no hablan bien de un marco confiable para invertir.

Uruguay es gobernable, socialmente acuerdista y con posibilidades de desarrollo e inversiones sanas con el Frente Amplio. Etica y Desarrollo son indispensables para hacer negocios a largo plazo, sustentables, renovables y muy seguros. Los empresarios serios lo saben. Lo otro, es una ilusión.

 

Autocrítica y viva el Frente Amplio

La baja participación el 28 de junio es un dato que generó una sana alerta. Nos interpela a todos. Las chambonadas posteriores y los equívocos han sido la comidilla de algunos medios implacables. Los errores no son de ahora. La ecuación gobierno-fuerza política hace tiempo que no está resuelta bien.

Tenemos memoria, sabemos como superar los traspiés. Hemos hecho un buen gobierno y las grandes mayorías pobres y silenciosas van a votarnos.

Ahora hay que cambiar la pisada. Hay que decirle al que no se enteró que las internas ya fueron.

Rectificar actitudes (y rostros), colocar nuestra fórmula presidencial al servicio de la movilización. Para entusiasmar hay que entusiasmarse.

Mujica es el próximo presidente de todos los uruguayos. Astori será el vicepresidente. Representan la síntesis de una propuesta integral, unitaria y esperanzadora. Expresión de un equipo integral de gobierno.

El exabrupto antipatriótico de Lacalle ha generado unidad. Ha conmovido a la ciudadanía sin partido que vio su arrogancia. Dejó su aire de estadista y se convirtió en consultor de inversiones. Es su naturaleza

¿Ranita ­dice el escorpión­ ¿me cruzas al otro lado del río? No porque me picarás. ­No seas tonta, si lo hago nos hundimos los dos. En medio del río, el escorpión clava su aguijón. Agonizante la rana pregunta ¡¿por qué lo hiciste? Pituco, arrogante y de derecha responde: es que está en mi naturaleza.

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