EDITORIAL

Lo que es bueno para el país no es bueno para el partido

¿Qué uruguayo no ha escuchado, no una, sino mil veces, la expresión que utilizan los blancos farisaicamente: «Lo que es bueno para el país es bueno para el partido»?

El nuevo diccionario de los fariseos ( utilizamos este adjetivo nuevamente para ponernos a tono con el aggiornado estilo de discurso del candidato blanco) también incluye una frase en este tono: «Primero el país, luego el partido».

 

Son bonitas, adornaron su presencia y militancia en el país muchos años, sólo que ha llegado la hora de decir las cosas como son.

El lector, si es joven, tal vez no esté informado de que los primeros que firmaron una Carta de Intención con el Fondo Monetario Internacional fueron los blancos , con el contador Azzini a la cabeza.

Eso sucedió hace mucho tiempo. Pero, llegado el momento, reiteraron su admiración y dependencia del capital extranjero por sobre los intereses de la patria.

Es así que en el período 1990-1995, con el actual candidato a la Presidencia por el Partido Blanco como presidente de la República, se aplicó una política –pregonada en aquellos momentos por la Escuela de Chicago e instrumentada por los organismos internacionales como el FMI, BID y Banco Mundial– de apertura comercial total y a la entrada de capital extranjero, sin límites.

 

La apertura comercial fue de tal grado que eliminó a la industria nacional, con un atraso cambiario monstruoso y sin ningún mecanismo de preparación, apoyo y protección al capital nacional. Ahí surge un Mercosur que en aquel momento era para abrir tranqueras a las grandes empresas trasnacionales que ya estaban asentadas en el Brasil y Argentina ( la prueba está en que el actual Mercosur que busca una integración regional, es rechazada).

Para el país, era imposible competir de igual a igual, es decir se generó una «desigualdad entre supuestos iguales».

Complementariamente, se fortalece la estrategia de convertir a Uruguay en una plaza financiera, ya que no interesaba como país industrial. Ahí entramos en otra historia, que solamente refrescaremos señalando » remember Banco Pan de Azúcar, venta Banco Comercial, los negocios y negociados de las sociedades anónimas off shore argentinas ( ¿quién era y es el estudio más importante de creación de off shore del Uruguay? ) , oficialmente conocidas como Safis y que el gobierno del Frente Amplio derogó.

 

Para poder llevar adelante esta política se derogaron los Consejos de Salarios ( «que cada uno se arregle como pueda») y a los jubilados: «vamos a ir retrasando sus pagos de manera que en vez de 12 jubilaciones al año, cobren 11″, al decir de un ministro.

Hoy, nos enfrentamos al mismo perro con diferente collar.

Tanto el candidato blanco, como su principal asesor económico, como el gran referente maragato, opinan (y lo dicen a viva voz) que los inversores extranjeros deben esperar al resultado de las elecciones de octubre, porque si gana el Frente Amplio no es aconsejable invertir.

 

Sería interesante que algún penalista analizara estas afirmaciones porque en el barrio, en los clubes y en el boliche, esto es traición a la patria. En el Código Penal, no lo sabemos.

De todas maneras, sea o no delito, desenmascara a la nueva versión del pastor Márquez en el escenario político electoral: lo único que le interesa es ganar las elecciones, lo de «Viva la Patria, viva el Partido Nacional» se aleja cada vez más. Somos conscientes de que no podemos involucrar a todo el Partido Nacional en esta «embestida baguala»; el doctor Larrañaga, el doctor Abreu, el doctor Ramírez , el doctor Javier García, y tantos otros que con seguridad no comparten esta visión.

De todas maneras, se van a tener que pronunciar porque , como todos sabemos, » el que calla, otorga».

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje