Una rectificación necesaria a la verdad
Ante el artículo aparecido hace unas semanas en el diario titulado: «Gordo, ya nos tenés cansados», el Equipo universitario que trabajó en la «Investigación Histórica sobre la dictadura y el terrorismo de Estado en el Uruguay (1973-1985)», publicada en tres tomos por la Universidad de la República, desea puntualizar lo siguiente.
Las investigaciones sobre detenidos desaparecidos y sobre la dictadura y el terrorismo de Estado realizadas por integrantes de este Equipo entre los años 2005 y 2008, plantearon importantes dificultades en la tarea de seguir avanzando en la verdad sobre nuestro pasado reciente. Entre las mismas, mencionamos:
1) La dificultad para poder acceder a los archivos y contar con todas las fuentes documentales oficiales sobre el período así como el tiempo transcurrido desde aquellos acontecimientos de los años ’70 y principios de los ’80 al presente;
2) La confiabilidad de la documentación consultada, en tanto su origen institucional y el contexto socio-político en que se elaboró incorporaron la falsedad, el ocultamiento y la negación de los datos como parte de las prácticas sistemáticas del terrorismo de Estado;
3) La carencia, en la mayoría de los casos, de testimonios o relatos de las víctimas sobrevivientes sobre las circunstancias concretas en que otras personas fueron detenidas, asesinadas o desaparecidas y los responsables de esos crímenes de Estado;
4) En el caso de las personas asesinadas en particular, constituyó otra dificultad la no existencia de comisiones investigadoras (salvo en casos puntuales), comisiones para la paz u organizaciones que durante años hubiesen realizado tareas de investigación y acumulado una importante base documental y testimonial sobre víctimas y circunstancias de muerte;
5) Asimismo, investigaciones de este tipo enfrentan la dificultad de colmar las fuertes expectativas que surgen relacionadas con los aspectos afectivos de los propios involucrados en los hechos, sus familiares y compañeros, el dolor y la rebeldía presentes en el recuerdo de los seres queridos así como la exigencia de que, después de tantos años de impunidad, nada ni nadie sea olvidado y, finalmente, se conozca públicamente lo que realmente sucedió. No obstante, asumiendo con responsabilidad y compromiso ético la tarea y el manejo de la información consultada, ateniéndose a parámetros ya establecidos por organismos internacionales en el uso y difusión de documentación sensible, el Equipo de investigación universitaria considera que después de tres años de intenso trabajo ha podido realizar un aporte importante no el único ni el último- al conocimiento del período dictatorial, conocimiento desde ahora asentado en fuentes documentales oficiales y no sólo en el testimonio de las víctimas. La publicación de los siete tomos que comprenden las investigaciones históricas son el resultado concreto de ese esfuerzo.
Asimismo, como se señala en las introducciones a los libros, por la misma naturaleza de la investigación, la información y el tipo de documentación consultada, estos trabajos representan un aporte parcial e incompleto nunca una labor concluida-. Por lo tanto, el contenido de los mismos está siempre abierto a la incorporación de nuevos datos, denuncias, documentos, investigaciones, incluso, está abierto a la corrección de los errores que aparezcan. Por otra parte, resultó materialmente imposible chequear en todos los casos la información obtenida con otras fuentes complementarias y/o consultar a cada testigo o familiar para corroborar los datos respectivos.
Por todo ello, el reconocimiento de los errores forma parte de una actitud intelectual y ética que pretende contribuir a alcanzar la verdad sobre el período histórico y a resguardar el respeto y la memoria de las víctimas. Desde la publicación de los tres últimos tomos hemos recibido por distintas vías muchas comunicaciones de felicitaciones por la tarea concluida, algunas de ellas acompañadas de gentiles observaciones acerca de imprecisiones, omisiones o errores; nos hemos reunido ya con algunos familiares de víctimas y recogido sus testimonios; a través de mails nos han indicado apellidos de presos mal escritos, fechas faltantes, etc. La intención del Equipo es incorporar esas correcciones en la versión digital de los libros que prepararemos para finales del presente año.
Finalmente, en la «Investigación histórica sobre la dictadura y el terrorismo de Estado en el Uruguay (1973-1985)», en el Tomo I, Sección I «Las violaciones al derecho a la vida», Apartado 1: «Personas Asesinadas, fallecidas y/o autoeliminadas en prisión», en la Ficha Personal elaborada sobre la muerte de Rodolfo Aníbal Fernández Cúneo (págs. 259-261), en la circunstancia de su muerte, se indica únicamente: «Suicidio» (p. 260).
En casos similares, ante versiones no totalmente confirmadas o ante versiones contradictorias sobre las circunstancias de muerte de una persona o ante la casi imposibilidad de establecer una clara distinción entre lo que es un asesinato político y la autoeliminación provocada por la tortura, el maltrato carcelario y la omisión de asistencia, el criterio que utilizó el Equipo fue el de indicar todas las posibles y variadas causas de muerte sin jerarquizar ninguna hasta que la aparición de nueva documentación, testigos, investigaciones o sentencias judiciales confirmen una de ellas. Pero, en ningún caso, fue atribución del Equipo laudar sobre el particular.
Por eso mismo, para ser coherentes con los criterios arriba expuestos, en la Ficha Personal de Rodolfo Fernández Cúneo debió indicarse, también, la causal de fallecimiento por «omisión de asistencia» o «falta de atención médica». La transcripción de su Ficha Patronímica (p. 260), por otra parte, señala esta última posibilidad a través de la denuncia contenida en el órgano del Arzobispado de San Pablo, «Clamor» Nº 8, diciembre de 1979, pág. 13.
Hecha la rectificación precedente, sin otro particular, lo saluda atte.
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