Operación Verdad

El editorial de LA REPÚBLICA sobre los orígenes de la Agencia Prensa Latina, tan ligada a los cambios que inició la revolución cubana, además de congratularnos de medio siglo de un proyecto periodístico de nuevo tipo y así perpetuar el recuerdo (como lo hace el Editorial del 20 de junio pasado) de hombres clave en el periodismo, de los citados Masetti y Walsh, y la larga lucha antiimperialista, nos lleva a reflexionar sobre hechos singulares y destacados de los trabajadores y el pueblo uruguayo. Corría 1963, quizás febrero de ese año, recambio de gobierno, derrota de los blancos herreristas y triunfo de la UBD. Meses de transición siempre generan «vacíos», unos porque se van, y los que vienen quieren pero no pueden ¡hasta el 1º de marzo!

Un reñido congreso de delegados de AUTE, por dos votos, decide rechazar la fórmula presupuestal del Presidente ingeniero Fonseca, y se lanza a la huelga, «bajando la palanca» de la Central Batlle, y el país queda a oscuras; consecuencia inmediata: medidas prontas de seguridad, persecución y encarcelamientos de dirigentes en cuarteles y hasta en ¿la Isla de Flores? Queda para la historia la frase del ingeniero Giannattasio: «¡No negocio con delincuentes!». La lucha solidaria no se hizo esperar y todo el movimiento sindical rodeó a los trabajadores de UTE y su gremio, AUTE. Fue una huelga que abarcó todo el país; en Artigas se organizó una pueblada encabezada por Pereira Reverbel contra los trabajadores atrincherados en la usina, se salvaron de milagro; en el túnel de la Batlle encerraron a trabajadores y luego a palos los llevaron para comisarías y cuarteles. El local de AUTE estaba cerrado, el diario vespertino El Plata tituló: «Dirigentes de AUTE están fugados y desaparecidos». Sin embargo, Turianski, que se encontraba clandestino, se unió a Juan Panizi, Rogelio Zorrón y otros, y decidieron abrir las puertas del local, hicieron un mitin; y ¡sácate! Llega la Policía, hace un allanamiento y marchan todos presos, algunos a San José y Yí; entre ellos, Turianski.

Desde el punto de vista estrictamente posicional, la situación de los trabajadores no podía ser peor. Sin la dirección, el poder político y los medios en contra ¡y de qué manera!, la masa convencida pero presionada por el terror de arriba e

incomprensiones de abajo, que eran los vecinos y comerciantes afectados por la falta de energía, que hay que reconocerlo, trabajosamente luego de varios días de fracaso, los técnicos de la Marina logran restablecer algo de energía. En ese cuadro complicado, los trabajadores de UTE se juntaban y caminaban por la vereda de Agraciada, desde M. Sosa hasta Gral. Aguilar, calle del Palacio de la Luz. Eran cientos y cientos, un día tras otro se juntaban y caminaban.

De pronto aparece una hojita, no era un periódico, era un intento de periódico; el título: Operación Verdad. Cómo se hacía, quién lo hacía, por ahí andan Vladimir Turianski, Aurelio Picone, ellos podrán escribir más a fondo sobre esa extraordinaria empresa. Yo estaba en un comando que coordinaba las acciones solidarias con AUTE, con un hombre que ya murió, muy polémico, pero en esa huelga jugó un papel fundamental: era Otilio Barragán. Y así, con la solidaridad de los gremios, la libertad de Turianski, su capacidad negociadora, el rol de los parlamentarios comunistas, socialistas, batllistas, destaco de ellos a Zelmar y Alba, que fueron encontrando los caminos del diálogo, y la Mesa Coordinadora de Entes Autónomos, se logra autorización para una Asamblea en el Palacio Peñarol. Inmensa Asamblea y a la vez difícil, la gente de Montevideo, sobre todo «la Batlle» estaba para más, y la gente del interior acorralada estaba para menos; fue la asamblea obrera, en mis casi 60 años de lucha, más difícil que vi en mi vida.

Al final, por mayoría, donde pesó el interior, se decide levantar la huelga en un clima por demás enrarecido; luego el tiempo ¡oh el tiempo! cerraría heridas internas y el gremio de AUTE pasaría a ser uno de los puntales del Movimiento Sindical contemporáneo. Siempre se ha dicho que cuando se genera una idea y ella se hace pública, deja de ser patrimonio individual; así pasó con Operación Verdad de Prensa Latina.

¡Cuántas Operación Verdad han surgido espontáneamente para defender causas justas, para denunciar injusticias, para llevar la voz de la rebelión a los oprimidos, a los explotados de nuestra sufrida América Latina!

Gracias por el fuego, siempre habrá un Prometeo que no hará caso a los dioses e iluminará con su luz la imagen de la justicia y de verdad.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje