La prioridad social del gobierno: los niños y los adolescentes
Este es el último domingo antes de las elecciones internas, por ello, y resumiendo las notas que he venido publicando domingo a domingo en que he mostrado los logros del gobierno del Frente Amplio y el recuerdo de lo que había antes, quiero culminar con este análisis de lo que hicimos al priorizar las políticas de infancia y adolescencia.
Es clave votar este domingo por el Frente Amplio para consolidar estas transformaciones.
En ese sentido estas políticas se inscriben en una reforma social que se expresa en el llamado Plan de Equidad y cuyos componentes tiene como criterios rectores:
* Conducción del Estado. (Nuevo Estado de Bienestar)
Es decir no hay política social de verdad dejada al funcionamiento del mercado. Sólo un estado regulador y activo puede poner en marcha un estado de bienestar moderno.
* Carácter universalista del acceso.
Frente a los enfoques focalizadores y marginalizadores de los 90 se puso en marcha una política universal, de acceso para todos.
* Aportes según su ingreso y recepción del beneficio según sus necesidades.
Pero esta universalidad se basa en el criterio de que todos deben aportar en la medida de sus posibilidades pero el acceso debe ser igualitario y basado en las necesidades de la gente y no en cuánto aportaron. Es decir: de cada quien según su ingreso a cada quien según su necesidad.
* Incremento presupuestal para complementar los recursos del desarrollo de la política social.
* Prioridad en los hogares con mayor presencia de menores de 18 años.
Dada la herencia recibida, en la que la pobreza infantil rondaba el 50%, la política social universal puso su prioridad en estos años en los hogares con menores de 18 años, y ello no es contradictorio con la universalidad sino que es un proceso de prioridades por etapas.
Para analizar dicha prioridad veremos el aumento del gasto social dirigido a los niños y adolescentes y a las políticas públicas en esa dirección.
El gasto social
A efectos de ver el gasto social dirigido a esta población nos vamos a concentrar en tres rubros a saber: gasto en salud incluyendo los servicios de salud del estado (ASSE) y los subsidios al Fonasa; gasto en educación global y gasto en prestaciones de activos del BPS en el que lo más relevante son las asignaciones familiares pero incluye además otros subsidios por maternidad, enfermedad, etc.
El gráfico 1 nos trae los datos (con el cierre 2008 y 2009 estimados en función de lo aprobado en la rendición de cuentas) del gasto desde 2004 a 2009 de dichos rubros. (ver gráfica 1)
Algunas constataciones:
* El gasto en educación en dólares llegará a 1.500 millones en 2009, lo que representa el 4,5% del PBI y sin duda refleja que la promesa electoral se ha cumplido.
* El gasto en salud se multiplicó en dólares por tres prácticamente, aumentando a más del doble el gasto en los hospitales públicos y se incluyó el subsidio al Fonasa por el ingreso de menores y jubilados.
* Finalmente la red de protección social de activos creció sin cesar, sobre todo el régimen de asignaciones familiares que además en número se multiplicó.
En síntesis, la decisión presupuestal fue de aumentar los recursos con destino social, priorizando infancia y adolescencia.
Las cifras son evidentes:
* aumento notorio de recursos a la educación pública con especial énfasis en las escuelas de las zonas de menores recursos.
* Ingreso de 435 mil menores de 18 años al seguro de salud, lo que significó un subsidio fiscal para ellos de 51 millones de dólares.
* Extensión a 600 mil asignaciones familiares con monto triplicado en relación al previo a 2005.
Pero lo que importa además es que dicha mejora presupuestal fue acompañada de cambios en las políticas para darle a la política social, no sólo más dinero, sino también universalidad y justicia social.
Educación
El aumento notable de los recursos en educación implica una estrategia inmediata para mejorar la educación pero sobre todo una apuesta a largo plazo para gestar el desarrollo económico. Ello es particularmente significativo por el desarrollo del Plan Ceibal (una computadora-un niño) que fortalece el futuro de nuestros niños y jóvenes.
Salud
En diciembre de 2008 el Fonasa ya cubre 1.420.000 personas de las cuales 435.000 son hijos de trabajadores. (ver gráfica 2)
Es decir que a partir de ahora ningún hijo de trabajador o trabajadora está fuera de la cobertura integral de salud.
Y otra parte de los niños y adolescentes están en ASSE. Y ASSE arrancó en 2005 con 4.600 millones de pesos y culminará en 2009 con los recursos signados en esta rendición de cuentas con más de 11 mil millones llegando a un gasto por mes y por usuario de 800 pesos.
Y por ende de una relación de 3 a 1 de flagrante desigualdad entre salud privada y pública, llegamos al final del gobierno con los gastos por mes y por usuario casi iguales como muestra el gráfico 3. (ver gráfica 3)
Pero no sólo es más gasto, es calidad de atención ya que:
* Ha dado gratuidad a las órdenes para controles preventivos a los niños hasta 14 meses.
* La obligatoriedad de desarrollo de programas de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad, cuyos primeros ejes prioritarios son los programas nacionales de la mujer, de la niñez y de la adolescencia.
* El pago por metas asistenciales por lo cual las instituciones deben cumplir un control de todas las mujeres embarazadas, los 9 controles gratuitos para los niños hasta 14 meses, la presencia de médicos en el primer nivel de atención acorde con el número de usuarios y la existencia de un médico de referencia para los menores de 14 años y los mayores de 45. De no cumplir las metas no cobrarán un plus que el Fonasa paga a ellas.
Asignaciones Familiares
El Plan de Equidad en su componente de red de asistencia e integración social desarrolla un sistema de transferencias monetarias a los sectores sociales más desprotegidos, priorizando los niños y adolescentes.
El objetivo del sistema es proporcionar una transferencia de ingresos a los hogares con niños y/o adolescentes a cargo a cambio de contrapartidas en salud y educación.
Se busca, además, contribuir a la retención de jóvenes en el sistema educativo, especialmente en el ciclo secundario, pues este aspecto constituye uno de los principales problemas del sistema educativo uruguayo.
El sistema propuesto entonces sigue un criterio de progresividad, a través de un primer escalón de cobertura para el año 2008, que abarca hasta 330.000 niños y adolescentes provenientes de los hogares más carenciados. La extensión proseguirá en 2009, cuando alcance a todos los hogares en situación de vulnerabilidad socioeconómica, pudiendo alcanzar hasta 600.000 beneficiarios.
Los montos surgen del cuadro siguiente. (ver gráfico 1)
Este tipo de ajuste con una escala de equivalencia posee dos grandes virtudes. En primer lugar, reconoce la generación de economías de escala en el gasto de los hogares y en segundo lugar, hace variar el monto en función del tamaño de los mismos.
A su vez se otorga un monto adicional de $ 300, con igual criterio de ajuste, en los casos de beneficiarios que cursen enseñanza media. Esta solución tiene por finalidad reducir la deserción en ese nivel y alentar el avance en el ciclo educativo.
Nuevamente está presente aquí el criterio de dialéctica entre universalidad y prioridad, en el sentido de un sistema que se universaliza progresivamente, pero respetando en el proceso de construcción las prioridades más emergentes. (ver gráfica 4)
En síntesis combinando mejoras en el gasto de la educación, en su calidad, e
l Plan Ceibal, el ingreso de niños y adolescentes a la atención integral de salud y el cambio en monto y calidad de las asignaciones familiares queda claro que este gobierno ha puesto su eje en este grupo. Y ello se expresa en una estrategia de infancia y adolescencia 2030 centro de nuestra visión de largo plazo.
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