Tecnólogos agroenergéticos en Bella Unión

Los cañaverales de Bella Unión han sido y son escenario de luchas y esperanzas. El pasado 20 de abril en el Complejo Agroenergético de ALUR, situado en esa ciudad del departamento de Artigas, se procedió al lanzamiento oficial de la carrera de Tecnólogo Agroenergético, proyecto educativo conjunto en el cual participan Ancap y los dos Entes autónomos de la Educación Pública uruguaya: la Universidad de la República (UR) y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). Los organismos pertenecientes a los Entes de la educación que integran este emprendimiento estratégico para la soberanía energética del país son el Consejo de Educación Técnico Profesional y las facultades de Agronomía, Ingeniería y Química.

Esta nueva orientación de nivel terciario comprende tres años de estudios, y está destinada a estudiantes egresados de los bachilleratos tecnológicos y también de los bachilleratos de Educación Secundaria con formación científica o biológica. Si bien las carreras de tecnólogos están muy ligadas a una rápida inserción laboral, los estudiantes egresados de estos cursos tendrán la oportunidad de continuar posteriormente una carrera universitaria, debiéndose analizar para ello los créditos que cada Facultad otorgaría a los nuevos tecnólogos.

Originalmente este proyecto educativo estaba únicamente ligado a la explotación de la caña de azúcar (tecnólogo sucro-alcoholero), pero a medida que se investigaba sobre la temática se consideró la posibilidad de usar otras materias primas como el tártago, el sorgo forrajero y la remolacha azucarera, que extendieron el programa a una concepción más amplia: el tecnólogo agroenergético. Se prevé además que esta formación terciaria se extienda en el corto plazo a los departamentos de Salto y Paysandú. La propuesta pedagógica apuntará a la formación académica de personal altamente capacitado que brinde respuesta a los requerimientos de un nuevo modelo de desarrollo energético vinculado a la generación de biomasa. La iniciativa apunta a que el país comience a diversificar su matriz energética generando alternativas a los combustibles fósiles, y en consecuencia a romper con la gran dependencia de los precios del petróleo. La educación pública se suma con este tipo de iniciativas, a la afluencia de estrategias que aporten a la independencia energética y a la soberanía de la nación.

Corresponde señalar que este programa para formar tecnólogos no es un hecho aislado, por el contrario, es el producto de un plan estratégico de coordinación entre los dos Entes autónomos de la Educación Pública uruguaya. A mediados del 2005 se instaló la comisión Mixta ANEP-UR con el cometido de encontrar y avanzar en puntos de acuerdo y cooperación entre ambas instituciones. A efectos de organizar el trabajo en función de los principales objetivos de la Comisión, se crearon tres Subcomisiones. Ellas son la Subcomisión de Formación Docente, cuyo cometido es generar cooperación académica entre la Dirección de Formación y Perfeccionamiento Docente de la ANEP y las diferentes facultades de la UR; la Subcomisión de Interfase, cuyo objetivo es el de coordinar la interfase entre tramos finales de la formación secundaria e iniciales de la universitaria, orientar en las transiciones educativas y evaluar las capacidades, intereses y aptitudes para la formación universitaria; y la Subcomisión de Educación Tecnológica Terciaria. Uno de los objetivos de esta última subcomisión es poner en funcionamiento en el nivel nacional un conjunto de carreras cortas transversales o asociadas a las cadenas productivas y articuladas con los niveles previos de formación y con continuidad en carreras de grado de la Universidad de la República.

En ese marco, la primera de las áreas identificadas para este tipo de cursos fue la mecánica -vinculada a la reparación de máquinas. Se trata del curso de Tecnólogo Mecánico cuyo proceso de capacitación involucra al Consejo de Educación Técnico Profesional y la Facultad de Ingeniería, y su duración es de tres años.

La segunda carrera con participación del CETP y la Facultad de Química es la de Tecnólogo Químico, en un curso que insume en total dos años. Ambas carreras se desarrollan en Paysandú y en Montevideo. Asimismo, en Montevideo y Maldonado se pusieron en marcha los cursos de Tecnólogo Informático.

Además del novel curso de Tecnólogo Agroenergético, inaugurado en el año 2009, se encuentran próximas a su implementación en este mismo año las carreras de Tecnólogo Forestal en Rivera, y de Tecnólogo Cárnico en Tacuarembó. El Tecnólogo Cárnico busca responder a una necesidad muy importante del sector productivo. La industria cárnica es el primer rubro exportador y generador de divisas del país. La exigencia de los mercados compradores sobre la calidad de la materia prima demanda la formación de trabajadores muy calificados en esa industria, expertos con un conocimiento global de la cadena de producción de las carnes. Las instituciones involucradas en esta carrera son el CETP y las facultades de Agronomía, Ingeniería, Química y Veterinaria. El comienzo de los cursos está previsto para el segundo semestre 2009, ya que el proyecto está a estudio del claustro de la Facultad de Veterinaria. La carrera de Tecnólogo Forestal coordinado entre el CETP y las Facultades de Agronomía e Ingeniería -como en los otros casos- aspira a formar profesionales con una rápida salida laboral para responder a las necesidades de personal calificado de las industrias que se desarrollan en la zona norte del país.

Estos cursos de Tecnólogos aportan a la muy buena calidad de la educación pública -tantas veces cuestionada superficialmente y sin conocimiento- y dan cuenta de algunos de los destinos del presupuesto otorgado a la educación, de los cuales seguiremos informando en próximos artículos.

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