Frente Amplio: la reafirmación de un estilo de conducción
La reanudación de la actividad política permanente de la conducción de las fuerzas progresistas ha incorporado, o mejor dicho, reincorporado, algunos elementos de estilo y de gobierno interno que importa no pasen desapercibidos.
Efectivamente, la Mesa Política del Frente Amplio, que tiene, de acuerdo a las disposiciones estatutarias de esa fuerza política, la responsabilidad de conducir, entre una y otra reunión del Plenario Nacional, las decisiones de toda la organización política, ha reanudado su actividad con regularidad y vigor.
Mientras para una buena parte del sistema político, especialmente para los partidos tradicionales, la presencia de los simples militantes se desvanece, las decisiones van quedando cada vez más en manos de funcionarios del gobierno o legisladores, con una virtualmente nula participación de los ciudadanos «de a pie», o sea, que no se dedican profesionalmente a la política, la concepción predominante en las fuerzas progresistas es distinta.
La presencia de delegados electos directamente por la estructura de base de la organización política incorpora un elemento de la mayor importancia en la forma y el contenido de la conducción.
La jerarquización de la fuerza política en la adopción de resoluciones es, también, un factor de democratización de importancia.
En ese sentido, la resolución referida al estrechamiento de los vínculos con la representación parlamentaria es importante.
Sobre todo es rescatable el criterio de que sea en la conducción de la fuerza política –y no exclusivamente en el ámbito parlamentario— donde se decidan las grandes líneas de acción de los diputados y senadores elegidos por la ciudadanía progresista.
Asimismo, el acompañamiento de la acción política del gobierno departamental por parte de la conducción nacional de la fuerza progresista es también un factor de transparencia y estilo participativo que conviene resaltar.
A este incremento de la función orientadora global de la Mesa Política se suma el impulso que se anuncia referido al contacto con las organizaciones sociales.
Las relaciones directas del partido político con las entidades de productores, cooperativistas, empresarios, sindicatos, asociaciones vecinales, del campo de la cultura o la comunicación, etcétera, son de la mayor importancia.
«El país real» no siempre está inscripto en los biblioratos a veces excesivamente burocráticos del «país oficial«.
Atravesar esa barrera, trazar un puente entre la sociedad y sus problemas y el «ámbito de lo político» es, también una vía para profundizar la democracia y evitar el anquilosamiento de sus instituciones.
Se trata de maneras de materializar el trabajo en favor de un determinado proyecto de país que resulta beneficioso no sólo para la fuerza política que lo impulsa sino para todos en la medida que introduce un elemento de aireación que es positivo para todo el sistema.
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