Homenaje a las firmas contra la Ley de Caducidad
Ellas tienen valor de símbolo en sí mismas más allá de sus autores.
PUNIBLE IMPUNIDAD
Voy a un lugar a donde nunca llego.
Fatal e intenso desafío vital de múltiples arraigos y etéreos transitares…
Corro cual agua entre guijarros desiguales que elevan mi nivel atardecido de mares subterráneos y fugaces, de cielos derramados en lluvias infinitas y calientes.
Muero y renazco en paz con cada muerto que clama ser llamado en herida social.
Electo en bellas urnas de sufragios de tumbas ocultadas, de horrores incorruptos, de sables enclavados, de tiros disparados y acertados, de bocas que no callan en cadáveres fuerza dispuestos a contar y a ser contados.
Manifiestos, vivaces, declamantes, resilientes amados de tierras removidas regresados, vanamente callados por un tiempo, en lapso ignominioso y vejatorio.
Ácido sin sepelio… una calumnia, dos, tres, las necesarias…!!!
Una mordaza, un pichi, un comunista, un tupamaro, un vago, un despojo social…
Nada importante.
Una mierda las botas en los rostros crispados de injusticia y dolor…
Un pensamiento picado por picana y una causa encepada… ¡Una quimera!
Un error el creer que asesinaban la patria encadenada arrojada en al aire a lo profundo y crecida en frondosas primaveras.
Sin alharaca, con risa, con encanto, pausada, trabajosa, refulgente…
Enhiesta cual perdón adjudicado y digna procesión! Aparecida…
Presente, con razón, con santo orgullo venido de agobiantes gallardías de porfiar en la búsqueda del día y de sobrevivir contumazmente.
y de sobre…¡votar! Elegir lucha por la honra y gloria de los seres divisa; triunfantes fallecidos renacidos lumínico estandarte.
Exaltación, vigor enardecido escapado de tanta y tanta inquina.
Invitados de honor a gala permanente sin capucha.
Gritos fulgor latinoamericano de todos todas.
Decidores de la historia presente tan cercana y sangrante todavía.
Más de trescientas mil almas rubrican generosa valentía.
Referéndum mordaz, daga punzante, autoridad que emana de nosotros.
Renace la imprudente sesión de las ideas y el rictus de memoria consecuente hacia la libertad.
Gesto pensante, acto resistido, no más silencios… ¡Basta de candados!
En un amanecer de esperanzares se afirma la estulticia improcedencia eterna de verdad incomodante.
No viene de omisión… Viene de largos, fantásticos caminos, de la imperiosa indemne soberana mano del pueblo.
Firmamos todos y algunos escribieron postergadas facturas impagables.
Promulgada la ley de providencia justicia omnipresente interminable… saben y ocultan.
Se condena el que calla pues los remordimientos no liberan.
Cárcel de miedo, infame cobardía, nudo imposible y pútrida agonía…No importa ya.
¡Del nunca más los tiempos son llegados!
Compartí tu opinión con toda la comunidad