Iguales pero iguales
Hago míos los versos de Yupanqui cantados por Cafrune para ilustrar mis ideas:
Con permiso via dentrar
aunque no soy convidao,
porque en mi pago, un asao no es de naides y es de todos.
Vuelo porque no me arrastro, el arrastrarse es la ruina anido en árbol de espina lo mismo que en cordillera, sin escuchar las sonzeras del que vuela a lo gallina.
No me arrimo así nomás a los jardines floridos.
Sin querer vivo advertido pa no pisar el palito, hay pájaros que solitos se entrampan por presumidos.
Constitución (Uruguay) Artículo 76. Todo ciudadano puede ser llamado a los empleos públicos. Artículo 77. Todo ciudadano es miembro de la soberanía de la Nación; como tal es elector y elegible…».
Comienzo esta nota con artículos constitucionales del orden jurídico fundamental por el cual se rige nuestro sistema democrático, consagrando en este caso el derecho de los ciudadanos de la nación a elegir y a ser elegidos como representantes en la administración del Estado del Gobierno que sea. Lo hago así porque alguien -seguramente un desavisado por no llamarle mezquino- ha criticado el fundado anhelo de Atabaque de ser legisladores y ocupar lugares de decisión política en el próximo gobierno frentista. ¿Una quimera? Puede ser. Desapasionadamente decimos que tenemos mucho para aportar, sobre todo trabajo y empeño en lo que seamos útiles para ayudar a hacer realidad el programa del Frente Amplio. Nos exponemos a tamaña responsabilidad comprometiendo entrega absoluta, sin arrogancia, en uso de una facultad que consagra la Constitución de la República y con el mero afán de servir, legitimados por ser uruguayos. ¿Por qué no podríamos?
¿Acaso porque somos raros por ser «macumberos» o porque apoyamos al «impresentable» maestro de la vida Pepe Mujica? ¿Porque creemos en las personas y también en los ancestros espirituales? Somos parte de la tradición religiosa aborigen africana que por ignorancia o maldad, habitualmente padece la discriminación de ser confundida con magia negra y asociada con el demonio. Defendemos la igualdad de los pueblos nativos olvidados de la modernidad, opresión histórica para los que ayudaron a forjar la patria y luego la «civilización» estatizada excluyó. Somos los que estamos del otro lado esperando la oportunidad de mostrar que formamos parte de esta sociedad aunque el sistema nos haya dejado fuera por siglos. Somos cultura afroindígena que junto a europeos colonizadores y luego inmigrantes, hace la identidad nacional. No para dividir sino para unir en el reconocimiento de la misma dignidad humana en lo que representamos. Iguales pero iguales. Tanto como para ocupar lugares de Gobierno claro que sí, promoviendo la diversidad cultural en el compromiso de desarrollo colectivo.
No es secreto que admiro profundamente al líder del Espacio 609 por su ideario y convicciones que hice mías porque las siento y para tener moral para seguirle, por la integridad y claridad del pensamiento, por la coherencia política y personal, porque predica con hechos. Aclaro que no alcahueteamos a Pepe Mujica: creemos en Pepe Mujica que es muy distinto y no se trata de fría disciplina partidaria sino de causas comunes.
Entendemos que se debe ser fiel y coherente con la palabra tácitamente dada de seguir un programa de gobierno. Hoy le tocó a Don José continuar el ideario artiguista y brindamos nuestro humilde apoyo con alegría y genuina fe. Cuando se hace camino participativo si no hay afinidad se corre riesgo de desdibujar la ideología, de comprometer el éxito del modelo de justicia social, de cambios intensos que se vienen dando y hay que profundizar hacia una equitativa distribución de la riqueza. Una fuerza lo es en tanto se mantenga uniforme y consolidada.
De ahí la necesidad de actuar con, por y para el líder en consonancia con el grupo, porque los sectores somos engranajes de un motor que es el Frente Amplio para el que todos contamos y somos importantes: fundadores y recién llegados. Los que vienen tienen la enorme responsabilidad de cargar la misma bandera, porque las personas pasan y la doctrina frenteamplista debe quedar en manos de alguien que la porte con eficacia, fidelidad y entusiasmo para hacerla sobrevivir. Justamente ése es el mérito de un buen luchador social en tanto se busca la meta; renovar el pacto y forjar militantes para que el ideal permanezca es honra y virtud del que conduce, del que ocupa el lugar de adelante en tal circunstancia. De lo contrario muere la ilusión y si esta desaparece, desaparece de la vida lo mejor de nosotros más allá del mero transcurrir: lo trascendente.
En estas lides no queremos ir en ancas de nadie e irrenunciablemente nos atamos a la libertad de pensamiento para tomar decisiones.
Aceptamos manos tendidas porque también las ofrecemos en pro del esfuerzo conjunto de la empresa país que esencialmente entre todos debe gestarse y alimentarse para crecer con bien público. No nos dan las fuerzas económicas para largarnos solos y tampoco se trata de un proyecto individual, Somos seres sociales naciendo a la vida política partidaria y creceremos a su debido tiempo si así debe ser.
Ciertas vivencias forman parte de procesos que hay que pasar para adquirir experiencias de otra forma intransferibles, pues cruzaremos el río cuando lleguemos al puente. Si lo nuestro hace o no hace fuerza lo dirá la gente, pero no pediremos perdón por aspirar a algo a lo que tenemos derecho por ser naturales de la tierra Oriental del Río Uruguay.
Hago míos los versos de Yupanqui cantados por Cafrune para ilustrar mis ideas:
Con permiso via dentrar aunque no soy convidao, porque en mi pago, un asao
no es de naides y es de todos.
Vuelo porque no me arrastro, el arrastrarse es la ruina anido en árbol de espina lo mismo que en cordillera, sin escuchar las sonzeras del que vuela a lo gallina.
No me arrimo así nomás a los jardines floridos. Sin querer vivo advertido pa no pisar el palito, hay pájaros que solitos se entrampan por presumidos.
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