Un día del holocausto muy especial
Israel, al igual que el pueblo judío todo, conmemoró ayer «Iom Hashoa», el día recordatorio del Holocausto, en memoria de los 6 millones de judíos asesinados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, entre ellos un millón y medio de niños.
La jornada, siguiendo la tradición de decenas de años, fue similar a lo ya acostumbrado en la fecha: el acto central en el Museo recordatorio «Yad Vashem» en Jerusalem, ceremonias en todas las escuelas y liceos del país, un acto en el Parlamento, Kneset, en el que fueron leídos nombres de víctimas asesinadas por los nazis… entre muchos eventos más.
Los actos siguieron el hilo de siempre, pero el trasfondo era más preocupante que nunca. Es que esta vez todo se llevó a cabo a la sombra de la presencia del presidente de Irán Mahmud Ahmadinejad en la cumbre de la ONU en Ginebra.
Si bien, según fuentes en la Naciones Unidas Ahmadinejad omitió una frase que se hallaba en la versión original de su discurso, en la que ponía en duda nuevamente el Holocausto, su persona está ya identificada con la negación del mismo y con el llamado abierto a borrar a Israel de la faz de la Tierra. Su furibundo ataque a Israel, al que calificó de «racista» y al que condenó alegando que «hostiga a los palestinos bajo el pretexto del sufrimiento judío», llevó a decenas de diplomáticos extranjeros a salir de la sala y boicotear su discurso.
Inevitablemente, las escenas y palabras transmitidas desde la cumbre, fueron el telón de fondo de las ceremonias recordatorias en Israel y el mundo judío en general.
Es que es en ese contexto, el relacionado a la posición de Irán, un país que busca poderío nuclear, que debe tomarse la declaración del primer ministro Benjamin Netanyahu en el acto que inauguró la jornada de recuerdo. «No permitiremos que negadores del Holocausto repitan un genocidio contra el pueblo judío», recalcó.
Es con Ahmadinejad de fondo que debe entenderse la advertencia formulada por el comandante en jefe del Ejército israelí teniente general Gabi Ashkenazi, como orador central en uno de los actos de la jornada: «Todavía hay quienes niegan el Holocausto. Aún hay líderes que quieren exterminarnos. Pero somos capaces de golpear a los enemigos más lejanos».
Israel advierte a Ahmadinejad, porque representa una combinación letal: abraza una ideología fundamentalista radical, ha llamado a la destrucción de Israel y busca poderío nuclear.
Por todo ello, justamente en el Día del Holocausto, el flamante presidente del Parlamento de Israel (Kneset), Reuven (Rubi) Rivlin, escribió una carta dirigida a sus colegas en diferentes partes del mundo.
«Ayer el mundo fue testigo del regreso de Adolf Hitler» afirmó. «Esta vez, tiene barba y habla persa. Pero las palabras son las mismas palabras…».
Recordando que, cuando Ahmadinejad hablaba en Ginebra, numerosos diplomáticos abandonaron la sala pero que otros permanecieron sentados y algunos hasta lo aplaudieron, Rivlin fue categórico: «Hoy, queridos colegas, cada ciudadano civilizado debe decidir si pertenece a los Hijos de la Luz o los Hijos de la Oscuridad… el campo del mundo civilizado o el campo de los enemigos de la humanidad».
Y reiterando un mensaje que ha sido central en la posición oficial de Israel, al explicar que un Irán fundamentalista y nuclear constituye una amenaza para el mundo libre todo, no sólo para Israel, el presidente del Parlamento en Jerusalem agregó:
«Los exhorto, mis colegas alrededor del mundo, a no permanecer en silencio, a no darse vuelta y más que nada, a no pensar ni por un momento que Ahmadinejad no es una amenaza también para ustedes. Los exhorto a promover acciones en vuestros parlamentos, que transmitan un mensaje claro al mundo todo, indicando que hemos aprendido las lecciones del pasado y que 2009 no será una repetición de 1939″.
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