Falleció nuestro entrañable amigo Oscar Onetto
A los casi 93 años, que hubiera cumplido el próximo 5 de mayo, nos dejó para siempre el agrimensor y profesor Oscar Onetto. Militante de izquierda desde su juventud, cuando el 21 de abril de 1961 fundamos el MRO, sigla del Movimiento Revolucionario Oriental, para apoyar a la Revolución Cubana, que era duramente atacada por los partidos y la prensa de derecha, Onetto fue de los primeros en incorporarse a la lucha con entusiasmo y valentía. Yo era por entonces diputado de la lista 51 de Daniel Fernández Crespo del Partido Nacional y a mi regreso de un viaje a Cuba inauguré una audición en Radio Nacional para defender a Cuba de los ataques que se le hacían, pero como en una asamblea de la 51 hubo oposición a esto, envié una carta a Marcha por la que me desvinculaba de la agrupación y continué con la audición radial, en la que defendía a Cuba pero sin atacar al Partido Nacional en el gobierno.
Onetto trabajó siempre al firme, integró la Comisión Directiva y pasó por todos nuestros locales en las calles Mercedes, Minas 1417 y Maldonado hasta que cuando el dictador Pacheco Areco el 11 de diciembre de 1967, no bien sucedió al Presidente Gestido, nos cerró el diario Epoca e ilegalizó al MRO, pudimos reunirnos un tiempo más en un local de Gaboto y Constituyente.
En 1962 el MRO hizo una alianza con varios grupos políticos, incluido el Partido Comunista. Fue un gran triunfo contra el anticomunismo, que era el principal obstáculo para alcanzar la unidad total de la izquierda. El MRO lo aprobó en su asamblea el sábado 5 de agosto de 1962 y Onetto fue nuestro representante en esa alianza, a la que había que poner un nombre.
Luego de discutirlo mucho, pero mucho, se sabía que tenía que ser un frente, por la liberación y de izquierda. Y fue Onetto quien descubrió que si se unían esas palabras en un Frente Izquierda de Liberación, la sigla sería Fidel.
Así que cuando en 1966 se realizan las elecciones, el único lema de izquierda que obtuvo representación parlamentaria fue el Fidel, porque la Unión Popular se había dividido y el PS y Erro por separado no lo lograron.
En el velatorio la noche del domingo 5 conocimos a Marisa, hija de Onetto, a Jorge, su yerno, a su nieta y a parientes y amigos y ahí comprobamos el enorme cariño que supo cosechar. ¡Siempre te recordaremos compañero!
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