¿Quién le teme a José Mujica?
Los últimos dos comicios electorales – 1999 y 2004- transcurrieron con un silencio absoluto acerca del sistema financiero de parte de todos los candidatos presidenciales, incluido nuestro Presidente Tabaré Vázquez.
En los últimos días, José «Pepe» Mujica ha cometido el «sacrilegio» de tocar un tema sagrado en el Uruguay: el sistema financiero. Peor aún, proponer ideas de reformas o modificaciones. La reacción dicho en la más amplia acepción del término- no se hizo esperar. ¡Ay de quien ose opinar sobre un tema tabú de un sector de la economía sellado a cal y canto!
¿Qué dijo de tan terrible Pepe Mujica?: «Nuestra preocupación central es que a los bancos del Estado les vuele la bata. Si logramos ese objetivo la nacionalización de la banca se da de hecho. La gran batalla es tener bancos del Estado que funcionen al pelo. Si funcionan al pelo, no hay ámbito para una banca privada.»
Mujica no hizo más que aplicar una máxima del sistema capitalista: libre competencia en el mercado. No ha dicho que va a expropiar bancos privados, bancos por otra parte que son pools de bancos extranjeros, multi y transnacionales. En Uruguay, hoy, toda la banca privada es extranjera, no queda un solo banco de capitales nacionales, en el 2005 se quebró la última esperanza de banca nacional: Cofac. Desde mediados de la década de los 80′ se fueron quebrando y fundiendo el Comercial, De Italia, Pan de Azúcar, Caja Obrera, De Crédito. Pasaron a ser gestionados por el Estado, devinieron en bancos privados nacionales de propiedad estatal, compitiendo en el mercado de los bancos privados extranjeros. En ese período solo la decidida vocación privatizadora de los gobiernos blanqui-colorados impidió una verdadera revolución en el sistema financiero nacional. El Estado controlaba más del 80% del sistema financiero a través de los bancos estatales, los bancos gestionados y las cooperativas de ahorro y crédito.
Sanquinetti, Lacalle y Batlle los reprivatizaron a favor del grupo Röhm, de los Peirano, de Benhamou. Poco duraron y es muy reciente la experiencia como para que cualquier ciudadano la haya olvidado: los vaciaron, los fundieron. Causaron pérdidas a decenas de miles de ahorristas, perjudicaron a deudores, dejaron sin empleo a miles de trabajadores, arrastrando toda la economía a una de las mayores crisis de nuestra historia con su secuela de empresas fundidas, trabajadores despedidos y endeudamiento generalizado.
Quedó enhiesto, aunque seriamente dañado, el verdadero horcón del medio del sistema financiero, los bancos del estado: República, De Seguros, Hipotecario, los dos primeros absorbiendo incluso el grueso de trabajadores de los bancos liquidados, el tercero aguantando el grado de morosidad y endeudamiento de las familias perjudicadas por la crisis financiero-económica.
¿Qué ha dicho Pepe Mujica que no haya dicho el sindicato bancario? En el año 1999, AEBU levantó la propuesta denominada: EL SISTEMA FINANCIERO: UN ASUNTO DE ESTADO.
En el Capítulo La Banca Oficial Que El País Requiere
(Complementación de funciones de la banca oficial) proponen:
«Actualmente más que nunca, la banca pública debe posicionarse como una banca universal, capaz de competir con la banca privada en materia comercial y de servicios al cliente, para también desde allí poder desplegar sólidamente sus funciones de fomento y desarrollo. En este sentido adquiere enorme importancia la optimización del funcionamiento y de la gestión de los bancos, para ganar en eficiencia. Resulta prioritaria la defensa de los bancos oficiales, mejorar su gerenciamiento, democratizar su accionar con la integración de directorios idóneos y responsables por sus acciones, en el marco de una política económica adecuada al desarrollo nacional, son cambios fundamentales para superar la actual situación. El BROU deberá ser el eje del proyecto de la complementación de funciones de la Banca Oficial, permitiéndole a partir de su integración comercial, complementación de funciones y suma de infraestructura, potenciarse en el mercado con paquetes de productos a partir de una oferta común con BHU y BSE». O sea «¡que le vuele la bata, que funcionen al pelo y que los bancarios se pongan las pilas!».
Valoramos muy en alto la gestión de los directorios designados por el gobierno del FA, así como la de otros jerarcas y también la de innumerables funcionarios que no solo trabajan para el banco, sino para el país. Sin embargo cargamos una herencia cultural de un tiempo de individualismo, egoísmo y del más abyecto oportunismo, consecuencia residual de un mundo neoliberal, financiero y especulador.
No asistiremos ni al primer banco extranjero ni al último que decida cerrar una sucursal, lo han hecho innumerables bancos pasando sus activos y pasivos así como sus empleados a otras instituciones y no ha sido por la amenaza del levantamiento del secreto bancario ni por la competencia con los bancos del estado. Los depósitos de no residentes es el gran negocio de la banca privada extranjera (valga la redundancia), estos depósitos millonarios no se vuelcan en el Uruguay productivo, se giran al extranjero, no se vuelcan en créditos hipotecarios o al consumo, viajan con tentadoras promesas «a lo Peirano» por mejores intereses en otras plazas.
Todo bajo el manto sagrado y protector del secreto bancario. Secreto cómplice de la evasión fiscal. Secreto bancario que encubre ( o puede encubrir) un suculento menú delictivo.
¿Quién le teme a José Mujica?, ¿las familias perjudicadas por la especulación y la usura privada?, ¿los cientos de miles de uruguayos sumidos en la pobreza y la indigencia causada por la plaza financiera? ¿los que jamás pisaron un banco? ¿los productores rurales? ¿los peones del campo? ¿ los pequeños y medianos empresarios que carecen de crédito en la banca extranjera? ¿ los miles de trabajadores bancarios de la actividad privada a los que sus patronales dejaron en la calle? ¡No!
Pepe no tuvo jamás, ni tiene un discurso calculador; paga el precio de la libertad, la coherencia, la honestidad, la franqueza y la claridad de sus argumentos. Pedalea a horcajadas de sus propuestas. A mí no me causa ningún temor. El 28 de junio lo voto en la interna del FA. Y en octubre, junto al pueblo frenteamplista, para Presidente.
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