Alfonsín, el que inició las transiciones
La democracia retornó a su país con su Presidencia y significó el comienzo de un conjunto de transiciones en América Latina. Alfonsín encaró, al comienzo de su administración, una fuerte política a favor de los derechos humanos, trabajando con energía desarrollando la verdad y la justicia. Fue bajo su gobierno que por primera vez vimos a los militares golpistas comparecer ante la Justicia.
En la campaña electoral de 1983 había prometido llevar a la Justicia a los dictadores. Por ello creó la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep), para investigar los crímenes de la dictadura. El informe que produjo ese grupo de personalidades llevó el título de «Nunca Más» y sirvió de base para formular las acusaciones y condenas de los ex comandantes de las Fuerzas Armadas responsables del régimen. En ese momento Argentina se transformó en país, un gobierno y un pueblo referentes para los demócratas de distintas partes del mundo.
Después vino la hiperinflación provocada por la derecha empresarial argentina, las revueltas militares de los «carapintadas». Fue así que se sucedieron la Ley de Punto Final y la Ley de Obediencia Debida.
De aquí en más la figura de Alfonsín comenzó a apagarse y se volvió contradictoria. No por ello el sistema político uruguayo dejó de verlo con simpatía y cariño, seguramente en reconocimiento a que en las épocas de plomo estuvo muy cerca de nuestros compatriotas exiliados en Argentina.
Como dijo el ex presidente chileno Ricardo Lagos, «pasados estos veinte y cinco años nos damos cuenta de lo importante que es cuidar cotidianamente la democracia. Entenderla como un ejercicio en virtud del cual modos, gobierno y oposición, pueden intentar lo mejor para nuestros países. Y que a través de la democracia es como se procesan las diferencias. Por eso hay que cuidar día a día el proceso democrático. Porque la democracia es un proceso que la ciudadanía debe desarrollar y en el que hombres como Alfonsín son necesarios para que ese cultivo sea fructífero. Así, cuando se hable o mencione la democracia recuperada, Alfonsín debe estar tranquilo por la culminación de una tarea a la cual fue llamado por el pueblo argentino en 1983″.
El ex presidente argentino será recordado como un luchador contra la dictadura, constructor de republicanismo y defensor de los derechos humanos.
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