A quién se elegirá en las próximas elecciones
Tanto en las internas como especialmente en las elecciones nacionales de noviembre, la tendencia es muy clara, si lo vemos en la globalidad latinoamericana. Las tendencias moderadas de izquierda (hoy casi centro) pierden oportunidades y las opciones de una mayor profundidad de cambios va ganando espacio. ¿Por qué? Parecería que la crisis financiera y en especial la del imperio del Norte, cambió el perfil en la mirada de los pueblos. Hoy se requieren cambios y cambios reales; los juegos de ser centro y llevar una política semineoliberal están quedando atrás. El neoliberalismo y su fundamentalismo financiero dejó de ser opción o referente en todo Occidente. Hasta las potencias económicas más grandes nacionalizan los bancos, comienzan cierres progresivos de sus mercados internos para las importaciones y sobre todo, el globo de aire de la especulación financiera que presionaba a abrir los mercados internos al mundo, como un gran mito comienza a dejar grandes interrogantes. Recordemos que la actual crisis internacional primero comenzó con las hipotecas, en lo que todo era una burbuja de aire y muy poco real resultó dicho paquete, luego los inversionistas se trasladaron a las Comodities, como trigo, soja, etc. dándose el proceso en las bolsas de valores que por inversiones especulativas no previstas y su gran demanda en papeles, comenzaron a aumentar geométricamente; lo que llevó en el caso del petróleo por ejemplo, de 70 a US$ 145 el barril, con similar situación en la soja, trigo, etc., para luego desinflarse la burbuja especulativa y cayeron todas las cotizaciones de bolsas y acciones financieras de las Comodities, donde el petróleo, por ejemplo pasó solo a US$ 40 el barril. Esto generó un descreimiento en los inversionistas y un retiro de sus inversiones de las principales bolsas del mundo, lo que trajo el repliegue crítico de todas las inversiones y en consecuencia los mercados se retrajeron y se dio una recesión en casi todos los países, crisis que está en proceso todavía.
Esta nueva situación dio los cambios políticos que se están procesando en nuestro Sur, los paradigmas ligados a las políticas de la tradicional «economía de mercado» comienzan a ser rechazadas. Ahora se piden cambios y la elección está entre la izquierda no neoliberal o la derecha conservadora. Por eso, en la izquierda es momentos de profundizar los cambios y no continuar jugando a una presunta postura de izquierda. En los países de América Latina que habrá elecciones este año, como Chile la posibilidad de que siga la Concertación en el gobierno es muy difícil, en Uruguay se dan dos situaciones; en la interna frenteamplista pasó Mujica a ser una opción seria, ya que es el símbolo de los cambios en mayor profundidad, mientras Astori es mirado como más al centro. Y el Partido Nacional es la fuerza centro-conservadora que puede aspirar a un supuesto cambio.
En Ecuador y Bolivia las próximas elecciones a realizarse este año, son claramente favorables para sus gobernantes y sus partidos, que tienen una postura más profunda en los cambios comparándolos con Bachelet en Chile o Tabaré Vázquez en nuestro país. Es el momento de alejarse de la influencia del FM y de no creer en el cuento de «Caperucita Roja». La izquierda en el poder debe cambiar la polarización social que se continúa lamentablemente generando, debe enfrentar el desarrollo industrial que es cada vez más dificultoso, deberá realizar un sistema cambiario para beneficiar al país productivo-industrial y encarar entre otros, el desarrollo tecno-científico como una estrategia singular y no retórica.
Si no, ¿de qué nos sirve decir que apoyamos al Uruguay productivo? Por otra parte, los frenteamplistas deberán ya saber que el cuento de «caperucita» es cuento, nuestros gobernantes se equivocan, los ideales se retraen en el gobierno y para salir del subdesarrollo no estamos preparados culturalmente ni hay voluntad política al respecto por intereses sectarios y corporativos diversos. Podemos sí mejorar nuestro alrededor, pero faltará mucho para que la respuesta sea la esperada. Entiendo que la opción de gobierno la rodea Mujica y que habrá que exigir sin miedo cambios más profundos, dentro de los límites de una sociedad capitalista que hoy tenemos. Esperamos en noviembre un Frente para cambiar el país y no solo para ganar el gobierno.
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