Seregni
Hoy se cumple un nuevo aniversario de la liberación del general Líber Seregni, el primer candidato presidencial del Frente Amplio.
Para los uruguayos que estaban dentro y fuera del país, aquel 19 de marzo de 1984 fue una fecha histórica, significativa, que mostraba que la dictadura militar se iba definitivamente, como realmente ocurrió.
Seregni durante la dictadura fue el símbolo de la dignidad y de la esperanza, no sólo para la izquierda, sino también para todos los uruguayos demócratas.
El mundo democrático lo llamó «El general del pueblo», confrontando su imagen con los militares gorilas y pro imperialistas que parecían adueñarse de la suerte de los pueblos latinoamericanos y del Caribe.
Con el uniforme y el espíritu artiguista, eso que nos hace distintos a los orientales porque tuvimos un líder que no era monárquico hablamos de José Artigas-, el general Líber Seregni mostró que los hijos de las fuerzas armadas de nuestro país pueden ser activos republicanos de la construcción democrática del país.
Su propio nombre, «Líber», muestra su origen liberal y republicano, que terminó identificándose con la histórica izquierda uruguaya.
Seregni no solo fue el primer candidato a la Presidencia de la República del FA, sino que con el transcurso del tiempo se fue transformando en el líder de la izquierda unida, que en nuestro país se llama Frente Amplio, que se ha transformado en una construcción política histórica que influye entre todos los pueblos latinoamericanos y caribeños.
El «compañero general», que nunca dejó de ser militar, supo aportar su propia personalidad al proceso de construcción de una izquierda sin exclusiones. Fue el mejor artista e ingeniero de lo que se conoce como la cultura del consenso.
El consenso para Seregni nunca fue esa extraña habilidad que tienen algunos hombres, para quedar siempre bien con cualquier discrepante. Muy por el contrario, el consenso seregnista se transformó en parte sustancial de la cultura de izquierda de nuestro país, que permitió ganar las elecciones nacionales de 2004 y que permite esperar con expectativa que el FA vuelva al Poder Ejecutivo en 2010.
El consenso fue y es la cultura que permite la unidad de la izquierda, que la proyecta al futuro y que desde el presente influye decididamente para que las elecciones internas del FA sean las más civilizadas del sistema político.
Hoy los uruguayos recordarán, de una manera u otra, que un 19 de marzo un militar patriota fue liberado y que eso permitió abrir las grandes alamedas de la democracia y de la libertad en un país como el nuestro que Nunca Más quiere dictadura.
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