La educación, nosotros y el Presidente
Hoy es un día oportuno para incursionar en una de las áreas en las cuales se definen a futuro la soberanía, la unidad y la solvencia de un país como Uruguay. Mañana es el día de la apertura del ciclo escolar en la enseñanza pública, eje sobre el cual se reinicia también la actividad en el resto de la enseñanza primaria, umbral de la vuelta a clase en el resto del sistema educativo formal. Un momento especial, delicado, lleno de emociones y esperanzas, para los alumnos, sus educadores, las familias y, en definitiva, para una sociedad para la cual los temas de la educación desbordan ampliamente el entorno íntimo de las aulas y las instituciones educativas.
Hay en la jornada de hoy una oportunidad y una convocatoria a la esperanza que partiendo de lo educativo se extiende al país entero y que no sería conveniente soslayar. Seguramente en esta línea de reflexión se situará parte importante de la rendición de cuentas que el presidente de la República realizará en la plaza pública el próximo sábado. Quizá sea ese discurso la vía de apalancamiento de una perspectiva de esperanza que hoy no está disponible en la sociedad uruguaya. Al menos en el nivel de necesidades a partir de las cuales una sociedad dinámica se plantee sus dilemas de futuro. ¿Dónde radicar la esperanza de una patria más soberana, más rica y feliz si no es en la convicción de que tenemos en el recorrido educativo una vía que nos puede diferenciar del resto de los países emergentes?
Para recrear esa esperanza esencial no hay noticia vinculada al país productivo capaz de emularse con una buena noticia proveniente del ámbito de la educación. Si las familias y la sociedad no tienen la convicción de que el país está acumulando fortalezas en el área de la educación, no hay posibilidad alguna de aspirar al desarrollo. Sin esa aspiración no hay proyecto confortable. Sin este tipo de proyectos mayores no hay afectos sociales y políticos dominantes. Sin ellos todo queda expuesto a la suerte de una práctica gubernamental, buena o mala, pero necesariamente desvinculada de ese potencial de cambio que las sociedades modernas concentran exclusivamente en la cuantía y calidad de su capital humano. No interesa aquí fundamentar en la teoría por qué esa obsesión de acumulación de capital humano está tan vinculada a la ambición de libertad y justicia. Importa sólo acordar en que estos temas de la educación no pueden ser discutidos tan sólo en el ámbito formal de sus instituciones y ser temas exclusivos de las elites o los operadores del sistema.
Es cierto que los problemas específicos del diseño y la ejecución del currículo deben ser protagonizados por los responsables formales del sistema. Tan cierto como que, ahora, lo educativo ha pasado a ser ese hilo de unidad capaz de unir a los uruguayos en torno a un desafío común y mayor. En tanto, estos temas y su proyección están íntimamente vinculados al análisis de los riesgos que supone la especulación política y social corriente. De allí que aguardemos esa mención presidencial del estado del proyecto educativo de un Estado que, ahora, integra el sistema educativo formal a una compleja red de interconexión digital desde la cual la sociedad toda se asomará o protagonizará la educación en términos y formas inéditas.
Este es uno de los campos de la innovación y el cambio político en el cual es posible encontrar los desafíos más trascendentes. Más aún que aquellos que en el área de la economía de riesgo parecerían definir la suerte del corto plazo de un país y sus familias.
El progresismo en sentido amplio debe trabajar con más libertad y convicción en la discusión de la educación. Eludiendo los tropiezos del juego del poder menor, del corporativo o aquel otro que pudiera ser aún más lesivo: el de las convicciones ortodoxas, el de los saberes aprendidos, el de la elusión de la libertad y la consideración de la soberanía del alumno como requisito de viabilidad.
Esa es una de las áreas sobre las cuales los ciudadanos quisiéramos escuchar el sábado las reflexiones de nuestro Presidente de la República.
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