EDITORIAL

Convocatoria democrática

«La historia de las asambleas es la historia de la libertad». Esta frase de José Batlle y Ordóñez, uno de los presidentes más transformadores de la historia de nuestro país, es una buena manera de comenzar el análisis del significado profundamente democrático de la decisión del presidente de la república, Tabaré Vázquez, de rendir cuentas públicamente a la ciudadanía sobre la gestión del gobierno. El paralelo se justifica, además, porque Vázquez encabeza el otro gobierno que más transformaciones ha hecho en la historia nacional.

Vázquez está obligado constitucionalmente a rendir cuentas anualmente al Parlamento Nacional y lo ha hecho con amplitud y profundidad.

Pero no se ha quedado allí. Por primera vez en la historia política de nuestro país, un presidente rindió cuentas públicamente a la ciudadanía el 1º de marzo de 2006.

Ese acto, profundamente republicano y democrático, será reiterado el próximo sábado 7 de marzo, esta vez cuando ya pasaron cuatro años de gestión de gobierno de izquierda.

No es un detalle menor, hace a la reconstrucción de la relación de los gobernantes con los ciudadanos, a la recuperación de la acción política como actividad colectiva, a la transparencia; en definitiva, a la calidad de la democracia.

Este gobierno del Frente Amplio, que ha roto con 175 años de predominio conservador, ha introducido cambios profundos en casi todos los ámbitos de la vida nacional.

 

No es objetivo de este editorial hacer un repaso exhaustivo de los mismos, pero baste señalar, los cambios en las relaciones laborales, la política de atención a la emergencia social y la posterior política de equidad, las reformas estructurales emprendidas en sectores claves como el Tributario, la Salud, la Educación y el propio Estado.

Pero también ha introducido cambios sustanciales en la relación del gobierno con la gente. La citada rendición de cuentas pública de 2006 se complementó con la inédita práctica de las reuniones abiertas de Consejos de Ministros en el Interior del país.

El presidente Vázquez ya ha realizado reuniones en todos los departamentos; 18, desde la primera del 25 de abril de 2005 en Zapicán, Lavalleja, hasta la última, el 5 de noviembre de 2008 en Trinidad, Flores.

El gobierno del Frente Amplio ha sido transformador también en este aspecto clave de la construcción de una sociedad: la calidad democrática de la gestión.

Ha apostado al diálogo, ha construido escenarios de negociación en todos los ámbitos de la sociedad y ello no es neutral en lo absoluto. La construcción de ámbitos de negociación siempre favorece a una recomposición de cuotas de poder que beneficia a los más débiles; los poderosos no lo necesitan.

También, este gobierno ha propuesto una ley de descentralización que lleva el ejercicio del poder ciudadano hasta la base de la sociedad con la figura de las alcaldías.

Por supuesto que falta mucho camino por recorrer. Por supuesto que décadas de vaciamiento interesado de las instituciones, debilitamiento de la participación ciudadana y destrucción sistemática del entramado social no se revierten en cuatro años.

Pero aun así, la diferencia, también en este punto, es clara con respecto a la derecha.

Por eso, es trascendente la convocatoria del presidente Vázquez para el sábado 7 de marzo, es un avance más, en el largo y difícil camino de la profundización democrática, de la construcción de ciudadanía; un aspecto clave en cualquier proyecto transformador, progresista, de izquierda.

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